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Policía Municipal de Madrid neutraliza con taser a un hombre acusado de agredir a su pareja en Carabanchel

Los agentes recurrieron a un Dispositivo Electrónico de Control para detener a un presunto agresor en estado de embriaguez, tras una intervención en una vivienda de Madrid donde se denunció maltrato psicológico a una mujer y sus hijos.

Archivo - Imagen de archivo de un coche de Policía Municipal de Madrid.POLICÍA MUNICIPAL DE MADRID - Archivo

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Marian Romero
Madrid

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La Policía Municipal de Madrid demostró su eficacia en una intervención el pasado 18 de mayo en el distrito de Carabanchel, donde detuvo a un hombre acusado de agredir psicológicamente a su pareja y maltratar a sus hijos.

Los agentes, alertados por una vecina que escuchó a un menor pedir auxilio, acudieron a la vivienda y encontraron al presunto agresor, en aparente estado de embriaguez y con heridas visibles, sentado en el sofá. Aunque tanto él como la víctima inicialmente negaron los hechos, la mujer confesó en privado que sufría maltrato psicológico constante cuando su pareja consumía alcohol, un testimonio respaldado por la intervención de su cuñado, quien intentó frenar al agresor y terminó en una pelea antes de abandonar la escena.

La situación escaló cuando el presunto agresor, visiblemente nervioso y con cambios de humor, se aproximó a una ventana tras un forcejeo, lo que obligó a los agentes a usar un Dispositivo Electrónico de Control (taser) en dos ocasiones para neutralizarlo y proceder a su detención. 

El hombre, que afirmó querer denunciar al cuñado, fue trasladado por el Samur al Hospital Central de La Defensa Gómez Ulla, mientras la víctima expresó su intención de denunciar a su pareja. Este caso pone de manifiesto la importancia de herramientas como el taser en intervenciones de alto riesgo y el compromiso de la Policía Municipal con la protección de las víctimas de violencia doméstica. 

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La rápida respuesta de los agentes, apoyada por la denuncia ciudadana, evitó un desenlace más grave, reforzando la necesidad de mantener una vigilancia firme contra el maltrato y garantizar la seguridad de los hogares madrileños.