CASO ÁBALOS
Ábalos, a un paso del banquillo, quiere ahora ser 'youtuber' para seguir presionando a Sánchez
El exministro de Transportes planea lanzar un canal llamado 'La Casa en el Aire' como posible altavoz de ajuste de cuentas con el PSOE, mientras la justicia le acorrala. Según publica Vozpópuli, detrás del proyecto estaría el hijo mayor del exdrigente socialista, Víctor Ábalos.

El exministro José Luis Ábalos, colocando los micrófonos durante una rueda de prensa. en.
El reloj corre en su contra y él es plenamente conocedor de la importancia de los tiempos, tanto en política como en los procesos judiciales. No cabe duda de que José Luis Ábalos está a un pasito del banquillo. De hecho, los indicios hallados en la investigación contra el exministro de Transportes le tienen tan cercado que el magistrado Leopoldo Puente podría procesarle en cualquier momento. Con todo lo que eso supone. Y no solamente para el que fue mano derecha de Pedro Sánchez en el Gobierno y en el PSOE. Es que, por si fuera poco, acorrala un poco más al propio jefe del Ejecutivo.
De ahí que José Luis Ábalos haya decidido pasar de generador político a generador de contenidos. No es un cambio menor. El movimiento, adelantado este lunes por Vozpópuli, revela una doble jugada: por un lado, proyectar un nuevo personaje, desesperado por intentar cambiar el futuro judicial que ya se barrunta; por otro, dejar claro que aún guarda balas en la recámara. El canal se llamaría 'La Casa en el Aire', en un guiño a la incertidumbre que rodea al político valenciano -judicial y políticamente- y que él pretende rentabilizar.
No es casualidad que este anuncio llegue justo después de la publicación de los mensajes entre el propio Ábalos y Pedro Sánchez, en los que se trasluce una relación de control interno, amenazas veladas y viejas lealtades rotas. Ábalos, que en su día fue quien susurraba al oído al presidente, parece decidido a construir su propio relato. O a recordar que todavía puede dinamitar el del PSOE.
El precio del silencio
Si el exministro no ha sido aún expulsado del PSOE, pese a estar formalmente suspendido de militancia, no es por falta de razones judiciales o políticas, sino por algo mucho más estratégico: el miedo a lo que pueda contar. Nadie mejor que Ábalos conoce las entrañas del 'sanchismo'. De hecho, fue su organizador de primarias, la voz en la moción de censura contra Rajoy, su encargado de negociar con los nacionalistas y su ejecutor logístico durante la pandemia. El pacto de no agresión no se firma, pero se respeta.
La paradoja es clara: cuanto más se le investiga, más necesario se vuelve su silencio para la estabilidad del Gobierno. Y ahora amenaza con hablar. ¿Lo hará de verdad o solo busca blindarse con una nueva audiencia?
El canal como arma para tirar de la manta
Según fuentes cercanas, Ábalos quiere que su canal sea autosuficiente económicamente. Nada nuevo: muchos políticos caídos en desgracia buscan el refugio de la tertulia o del YouTube para sobrevivir mediáticamente. Pero lo peculiar del caso Ábalos es que su supervivencia no solo depende de lo que diga, sino de lo que siga sin decir. Su figura, a medio camino entre el 'insider' resentido y el confesor del régimen, es lo que le da valor.
Detrás del proyecto estaría el hijo mayor del exdrigente socialista, Víctor Ábalos. Este nuevo formato en la vida del ex Secretario de Organización del Partido Socialista comenzaría a publicarse antes de que acabe el presente mes de junio. Se habla de 52 programas de 45 minutos cada uno de ellos.
El nombre del programa no puede ser más elocuente. 'La Casa en el Aire' es también una metáfora de la política de Sánchez: una estructura que se sostiene en equilibrios imposibles, silencios pactados y lealtades compradas. El nuevo canal de Ábalos amenaza con desequilibrar esa arquitectura. O, al menos, con recordarle al inquilino de la Moncloa que los sótanos de Ferraz están llenos -además de lodazales- de memorias incómodas.
José Luis Ábalos no busca redención, busca micrófono. Y si el PSOE no se atreve a callarlo, es porque sabe que su voz aún puede convertir el relato oficial en ruido ensordecedor. Ahora, desde un canal propio, amenaza con convertirse en la conciencia envenenada del 'sanchismo'. Porque nadie como él sabe lo que vale un secreto... cuando se pone frente a una cámara.