El PP acusa a Sánchez de vivir en "otro mundo" y urge a sus socios a dejar de excusarlo ante la corrupción
Borja Sémper, portavoz del PP, arremete contra Pedro Sánchez por su "desconexión con la realidad" tras una comparecencia que considera insuficiente frente al escándalo de corrupción que sacude al PSOE. Desde ESdiario, exigimos claridad y responsabilidad: los españoles están hartos de evasivas.

El portavoz del PP, Borja Sémper, durante una rueda de prensa posterior al Comité de Dirección del PP.
El escándalo de corrupción que envuelve al PSOE ha desatado una nueva ofensiva del Partido Popular, que no está dispuesto a dejar pasar las tibias respuestas del presidente del Gobierno. Borja Sémper, portavoz nacional del PP, ha acusado este lunes a Pedro Sánchez de haber "perdido cualquier tipo de conexión con la realidad" tras su comparecencia, en la que, según el popular, mostró una "cara de cemento armado" que ni su "capa de maquillaje" pudo disimular.
En una rueda de prensa cargada de indignación, Sémper ha exigido al jefe del Ejecutivo que dé la cara "con inmediatez" esta misma semana para rendir cuentas por las acusaciones que salpican a sus dos últimos secretarios de Organización.
El PP no se conforma con las palabras de Sánchez y ha anunciado que elevará este martes a la Junta de Portavoces una propuesta para celebrar un Pleno monográfico sobre corrupción el miércoles, donde el presidente deberá comparecer y enfrentarse a las preguntas que los ciudadanos llevan meses haciéndose.
Para Sémper, la dimisión de Sánchez sería "la medida más eficaz contra la corrupción", una salida que considera imprescindible ante la gravedad de los casos que afectan al PSOE, desde el caso Koldo hasta las presuntas irregularidades de Santos Cerdán. Sin embargo, el portavoz ha descartado de plano una moción de censura, calificándola como "un balón de oxígeno al sanchismo" que solo serviría para prolongar la agonía del Gobierno.
Sémper también ha puesto el foco en los socios del PSOE, a quienes ha advertido que "se les terminan las excusas y las vaguedades" para seguir apoyando a un Ejecutivo salpicado por escándalos. La paciencia de los aliados de Sánchez, desde Sumar hasta los partidos nacionalistas, está en el punto de mira, y el PP les reclama que asuman su responsabilidad ante un Gobierno que, a su juicio, ha perdido toda credibilidad.
"Los españoles merecen un Gobierno que no esté bajo sospecha constante", ha sentenciado el portavoz, reflejando el sentir de una ciudadanía cada vez más frustrada por la opacidad y las justificaciones.
La propuesta del PP para un Pleno monográfico es un paso necesario, pero insuficiente si no va acompañado de hechos concretos: los españoles no quieren más discursos vacíos, sino respuestas claras y medidas contundentes contra quienes han traicionado la confianza pública.
Sánchez debe elegir: o asume el timón con valentía y limpia su partido, o su desconexión con la realidad terminará pasando factura, no solo al PSOE, sino a todos los que lo sostienen.