Armengol, fiel servidora del ‘sanchismo’, evita que Sánchez de la cara por Santos Cerdán de manera urgente
La presidenta del Congreso ha bloqueado este martes la petición del PP para adelantar la comparecencia urgente de Pedro Sánchez por el escándalo que salpica a su número tres. El intento del Grupo Popular de que el Pleno votase el cambio en el orden del día ha sido desestimado sin contemplaciones para proteger al líder una vez más.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y la presidenta del Congreso, Francina Armengol
Francina Armengol ha vuelto a ejercer como firme defensora del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al impedir que el Pleno del Congreso votara este martes una solicitud clave presentada por el Partido Popular: adelantar la comparecencia urgente del líder del Ejecutivo por la implicación directa de su número tres, Santos Cerdán, en el ya conocido ‘caso Koldo’. Si se dieran puntos por actos de servicio al 'sanchismo', Armengol estaría seguro en lo alto del ránking.
El Gobierno ha ofrecido la fecha del 9 de julio para que Sánchez acuda al Congreso, junto a otros asuntos, pero esta propuesta ha sido considerada claramente insuficiente tanto por la oposición, encabezada por los populares, como incluso por varios de los socios habituales del Ejecutivo. El escándalo exige respuestas inmediatas y por ello los de Feijóo han planteado abrir un hueco urgente en la agenda parlamentaria de esta misma semana para que el líder del PSOE y el Gobierno dé las explicaciones que merecen sobre todo los ciudadanos.
Sin embargo, Armengol ha bloqueado ese movimiento, escudándose en la falta de unanimidad en la Junta de Portavoces, una condición que el PSOE ha denegado sin más explicación. El PP, apelando al reglamento, ha intentado que fuera el propio Pleno quien forzara el cambio en el orden del día. Pero una vez más, la expresidenta de Baleares ha cerrado esta puerta, impidiendo que se debata siquiera la posibilidad de acelerar la rendición de cuentas del presidente.
"Es evidente que no se puede pasar a votación durante el transcurso de cualquier Pleno el cambio del orden del día del mismo Pleno", ha afirmado la presidenta, defendiendo su decisión dirigida a blindar políticamente a Pedro Sánchez.
El portavoz del PP, Miguel Tellado, no ha aceptado las justificaciones de Armengol. Ha exigido la palabra desde su escaño y se ha negado a sentarse mientras su grupo le respaldaba de forma unánime. Armengol, visiblemente molesta, ha intentado zanjar la situación con un: “La mala educación no va conmigo”.
Tellado no se ha quedado ahí y ha pasado a la carga, llamando "ladrones" a los socialistas y pidiendo la dimisión inmediata de Armengol por haber "mentido" a la comisión de investigación de las mascarillas al admitir ahora que cuando presidía Baleares se reunió con Víctor de Aldama, lo que hasta ahora negaba. "Ha quedado absolutamente claro que el señor Tellado es la persona seguramente más maleducada que está en este Parlamento. Es un faltón de la política y su único mérito es insultar", ha expresado Patxi López tras la Junta en rueda de prensa.
Volviendo a la Junta de Portavoces, la tensión ha continuado cuando la presidenta ha intentado pasar al siguiente punto del día, una proposición del PP sobre el cierre de las centrales nucleares. El diputado Juan Diego Requena ha tomado el relevo de Tellado, volviendo a exigir la votación bloqueada. Armengol ha vuelto a negarse, llamando “a la cuestión” y pidiendo “calma” a una bancada popular que ha mostrado su frustración con la actitud autoritaria de la presidenta del Congreso.
Finalmente, Requena ha retomado su intervención respecto a las nucleares, pero el episodio ha dejado claro lo esencial: Francina Armengol ha puesto su cargo institucional una vez más al servicio de los intereses de Pedro Sánchez, evitando que dé la cara en un momento especialmente delicado para su Gobierno.