El PNV evita quemarse con Sánchez pero ya pone la gorra por si el PP necesita ayuda
La portavoz jertzale en el Congreso, Maribel Vaquero, señala que las relaciones de su partido con los populares "no son las mejores" aunque no cierra la puerta si hay cesiones: "Se tiene que ganar esa relación"

La portavoz del PNV en el Congreso, Maribel Vaquero
La portavoz del PNV en el Congreso, Maribel Vaquero, dejó claro en el programa Parlamento de RNE que su partido sigue sosteniendo al Gobierno de Sánchez, aunque marcando cada vez más distancia con los escándalos de corrupción que afectan al PSOE. “La situación de Sánchez es delicada, pero no comparable a la moción contra Rajoy”, señaló. La legislatura, a su jucio, será viable dependiendo "de la información, de la transparencia y de la ejemplaridad de las medidas que tome el presidente y de los datos que vayan saliendo cada día".
Vaquero trató de justificar que apoyar al Ejecutivo actual no contradice la posición que adoptaron en 2018 para desalojar a Rajoy por la corrupción en el PP. “Entonces asumimos que era un caso grave y probado, ahora estamos ante una situación diferente. No vamos a entrar en provocaciones para incluirnos como cómplices”.
Mala relación, pero...
La portavoz admitió que la relación con el PP sigue siendo complicada: “Hoy por hoy no estamos en un momento en que podamos sentarnos a construir nada con ellos, no hay buena sintonía. Además, tiene unos socios que se sientan al lado de la Cámara, que también tiene unos votos que restan. Nosotros no vamos a estar nunca en una ecuación en la que esté Vox". Aún así, sorprendió al abrir una pequeña puerta para un posible diálogo en el futuro.
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La portavoz ha respondido que "el tiempo dirá" si hay margen para recuperar las relaciones con el PP, pero avisa de que "se tiene que ganar esa relación". Los jetzales saben cómo tienen que moverse: pidiendo. Recompensas por los apoyos en la Cámara. Nada nuevo, pero al menos no cierran la puerta.
Eso sí, sus objetivos son los de siempre. El partido que hace seis años tumbó a Rajoy con la bandera de la corrupción parece ahora cómodo en mantener a Sánchez, cuyos escándalos afectan a varios miembros de su Ejecutivo. “A nosotros nos interesa la estabilidad y la agenda vasca, no vamos a cambiarla por rumores o investigaciones en curso”.