Feijóo prepara un otoño "caliente" como anticipo de un 2026 electoral
El líder del PP engrasa la maquinaria electoral ante un nuevo año que se estrena con elecciones en Castilla y León y Andalucía (la intención es que coincidan) y que el máximo dirigente popular considera un trampolín a la Moncloa, una forma de mantener tensionado al PP y de debilitar internarnamente a Sánchez.

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, interviene durante la segunda jornada del XXI Congreso Nacional del Partido Popular.
"Si Sánchez se pensaba que con el caso Montoro íbamos a dejar de denunciar su corrupción, lo lleva crudo". Con esta contundencia descartan en la dirección popular que la utilización por parte del Gobierno de las andanzas del ex- ministro de Hacienda, "el anzuelo Montoro", vaya a conseguir neutralizar sus denuncias contra los escándalos que acechan al presidente del Gobierno.
Alberto Núñez Feijóo va "a por todas" y no va a permitir que nada ni nadie le tuerza la hoja de ruta con la que quiere llegar a la Moncloa. Algo que se ha visto de manera muy clara con la dimisión de Noelia Núñez por falsear su currículum lo que le ha dado la autoridad para exigir a Patxi López, Oscar Puente o Pilar Bernabé que enseñen su currículum o que dimitan.
Un PP en "modo electoral" ante el 2026
En el PP no se llaman a engaño y asumen que Pedro Sánchez va aferrarse a mantener la legislatura porque "en este momento se iría a su casa", reconocen dirigentes populares que añaden irónicos: "vamos, la casa de Begoña", recordando que se pagó con dinero de las saunas. "Sánchez puede tratar controlar el calendario de las generales, pero son nuestros barones decidan los que aprietan el botón de las autonómicas y esa es nuestra gran fuerza", añaden significativamente.
En este contexto, aparecen dos territorios claves que tienen que celebrar sus comicios el próximo año: Castilla y León a más tardar en marzo y Andalucía en junio. En este sentido, y según ha sabido ESdiario, la intención de ambos barones populares es celebrarlas de manera conjunta en el primer trimestre del año.

Los presidentes de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y el de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno.
Fuentes del PP andaluz señalan a este periódico que, aunque la fecha tope para que se celebren es el mes de junio, la intención del presidente Juanma Moreno es no apurar el plazo y adelantarlas: al otoño en el caso improbable de que adelantará Sánchez -este lunes lo ha vuelto a descartar tajantemente- o a los primeros meses del 2026 para que coincidan con las de Castilla y León. El presidente andaluz no ve la necesidad de someter a las urnas a los ciudadanos en dos ocasiones con tan solo unos meses de diferencia.
El objetivo: revalidar la mayoría absoluta en el otrora feudo socialista por antonomasia para que una nueva derrota en Andalucía lleve al límite la debilidad interna de Sánchez. En Génova y en el Palacio de San Telmo, sede de la presidencia de la Junta, coinciden en que "mantener la mayoría absoluta sería clave además para apuntalar la llegada de Feijóo a Moncloa".
Andalucía
El PP de Moreno se mantiene fuerte mientras María Jesús Montero lleva a la debacle al PSOE andaluz
Manuela Herreros
El cupo catalán como arma electoral
Pedro Sánchez además ha servido en bandeja a Moreno y a Feijóo el que consideran el mejor argumento electoral: el cupo catalán. "Nos han hecho media campaña poniendo además a la arquitecta del cupo de candidata" coinciden ambas cúpulas. El presidente andaluz se medirá en las urnas contra la ministra de Hacienda y cara visible de los privilegios a Cataluña, María Jesús Montero.
Por eso Moreno van a convertir los privilegios a Cataluña en eje de su campaña buscando el alineamiento de los dos barones socialistas: García-Page y Barbón. La dirección nacional y regional están convencidos de que "revalidar la mayoría absoluta en Andalucía puede despertar movimientos telúricos internos contra Sánchez". "Por permanecer en Moncloa está borrando del mapa al Partido Socialista", sentencian.
En cuanto a Castilla y León, los populares ven posible alcanzar la mayoría absoluta, lo que constituiría toda una victoria para Alfonso Fernández Mañueco, que le llevaría a no depender de VOX y de rebote para el objetivo de Feijóo de llegar a Moncloa. A contrario sensu, el PSOE seguiría pagando el desgaste del empecinamiento de Sánchez de aferrarse al poder aún a costa de llevarse por delante al Partido Socialista.

Feijóo, Mañueco y Juanma Moreno, durante la segunda jornada del XXI Congreso Nacional del Partido Popular
Es muy importante no olvidar tampoco la clave nacional de estos comicios: entre las dos autonomías aportan 92 parlamentarios al Congreso, lo que será clave en el momento en que Sánchez finalmente convoque generales. "Estas dos autonomías pueden ser el trampolín que aceleren la llegada, y por cuánto, de Feijóo a la Moncloa".
Por eso Alberto Núñez Feijóo le da una importancia capital al próximo otoño y ha exigido este lunes al PP que incluso "este abierto por vacaciones ya que con Sánchez no se puede bajar la guardia". Una advertencia similar a la lanzada por Isabel Díaz Ayuso en relación a los que el Gobierno pueda publicar en el BOE aprovechando el periodo estival. Es decir que nada de bajar la guardia ni contra Sánchez ni contra Abascal, desde la máxima: a más mayorías del PP, menos VOX.