El Gobierno de Ayuso se defiende de los ataques desde Cataluña y hunde con argumentos el famoso "España nos roba"
Madrid saca músculo frente a las acusaciones de dumping fiscal. El Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso responde con cifras y contundencia a los reproches de Salvador Illa y los independentistas, desmontando su discurso con datos oficiales sobre la solidaridad entre regiones.

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, saluda a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en la Conferencia de Presidentes.
El Gobierno de la Comunidad de Madrid ha salido al paso de las acusaciones lanzadas desde Cataluña durante estos días y ha desmontado con argumentos sólidos uno de los mantras más repetidos del independentismo: el conocido "España nos roba" que desde hace tiempo esgrimen desde territorio catalán. En una intervención desde Campo Real, el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, ha defendido que las bajadas de impuestos aplicadas en Madrid "no perjudican" al resto de comunidades autónomas, al tiempo que ha señalado directamente a Salvador Illa y a los partidos independentistas por "mentir" con fines políticos.
"Los informes de los expertos en financiación autonómica dejan claro que el problema no es Madrid, sino las falacias de Salvador Illa y sus socios", ha afirmado García Martín. Según el consejero, los ataques al modelo fiscal madrileño no son más que una cortina de humo para justificar una financiación singular a cambio del apoyo de los independentistas a Pedro Sánchez.
El portavoz del Ejecutivo autonómico ha recalcado que Madrid es, precisamente, "la región más solidaria y la que más aporta a la caja común", representando el 75% del total que financia los servicios públicos del conjunto del país. Sin embargo, una vez aplicado el sistema de redistribución, la financiación por habitante en Madrid queda por debajo de la media, algo que —según ha remarcado— no sucede en Cataluña.
García Martín también ha querido desmontar otro de los argumentos utilizados por los críticos del modelo madrileño: el llamado "dumping fiscal". "Todas las comunidades tienen la misma capacidad para subir o bajar impuestos", ha recordado, dejando claro que las ventajas fiscales de Madrid responden a una gestión eficiente, no a un trato de favor. "Aquí se ha demostrado que una política de impuestos bajos beneficia al ciudadano y mejora la recaudación", ha subrayado.
Además, ha explicado que el sistema de solidaridad entre comunidades se calcula antes de aplicar cualquier cambio en los impuestos regionales, lo que invalida las acusaciones de que las decisiones fiscales de Madrid perjudican a otras autonomías. "Del total recaudado vía impuestos en Madrid, solo el 20% se queda en la región; el resto se destina a financiar al Estado y a otras comunidades", ha puntualizado.
Con este posicionamiento, el Gobierno de Ayuso no solo defiende su modelo, sino que pone en evidencia a quienes desde Cataluña insisten en un discurso victimista que, una vez más, queda desmontado por los datos.