Presupuestos generales 2026
Sánchez ya se prepara para una posible gran derrota en 2026: asume que aprobar los Presupuestos con sus socios es "muy difícil"
Desde Moncloa ya asumen lo que a estas alturas resulta evidente: no habrá Presupuestos para 2025 y que será muy difícil tenerlos para 2026. Y lo más grave es la actitud de despreocupación con la que el Gobierno afronta este fracaso.
Pedro Sánchez, y la portavoz de Junts, Miriam Nogueras, este 17 de junio.
Pedro Sánchez se consolida como el único presidente del Gobierno en democracia -al margen de los casos excepcionales de repetición electoral- que podría cerrar una legislatura entera sin aprobar ni un solo Presupuesto General del Estado. Una muestra más de la fragilidad parlamentaria, la parálisis institucional y el caos político que define su mandato, sostenido por una mayoría artificial basada en cesiones constantes al separatismo y a la ultraizquierda.
Desde Moncloa ya asumen lo que a estas alturas resulta evidente: no habrá Presupuestos para 2025 y que será muy difícil tenerlos para 2026. Y lo más grave es la actitud de despreocupación con la que el Ejecutivo afronta este fracaso. "No es tan importante", se atrevió a decir Pedro Sánchez la semana pasada, antes de poner rumbo a sus vacaciones en Lanzarote. Así gestiona el presidente un país con la inflación disparada, el déficit descontrolado y una deuda pública histórica: con indiferencia y propaganda.
Prometió presentar las cuentas de 2025, como ya hiciera en 2023 y en 2024. ¿El resultado? Cero. Ningún proyecto de Presupuestos ha llegado a buen puerto desde el inicio de esta legislatura, marcada por el mercadeo político con socios que solo responden a sus propios intereses identitarios, judiciales o clientelares.
Fuentes del propio Gobierno reconocen ahora que, tras el escándalo de corrupción del exnúmero tres del PSOE, Santos Cerdán -hoy en prisión por presuntamente cobrar mordidas a cambio de adjudicaciones de obra pública-, es prácticamente imposible sacar adelante unas cuentas públicas. Y es que la legislatura huele ya a fin de ciclo, con un Ejecutivo más centrado en sobrevivir políticamente que en gobernar.
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ya ha dejado entrever que no se presentará ningún proyecto sin asegurarse previamente los apoyos parlamentarios necesarios. En otras palabras: el Gobierno no tiene mayoría ni rumbo. Y, para colmo, la propia Montero podría abandonar su cargo en los próximos meses para lanzarse como candidata socialista en las elecciones andaluzas, dejando descabezada una cartera clave.