El Sánchez más desvergonzado: a falta de razones, bailes y recitales de poesía
El presidente del Gobierno comandó un nuevo mitin del PSOE con el amor y la cultura como grandes argumentos. Una 'kiss cam', un baile y un poema de Lorca fueron los momentos más destacados.

Imagen del secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
En estos tiempos de precampaña, Sánchez pisa el acelerador e intenta recortar la gran distancia que apuntan las encuestas con respecto al PP. El presidente del Gobierno y cabeza del PSOE lideró un nuevo mitin este sábado en Granada; el segundo que realiza en Andalucía desde la convocatoria de elecciones. Y el encuentro de socialistas dejó más momentos populistas para la hemeroteca.
A Sánchez se le han caído uno por uno los pilares de su discurso. El PSOE planteaba una campaña por la vivienda, pero se ha visto debilitada tras las informaciones del fondo buitre que posee la pareja de Montse Mínguez, quien dio un paso al costado ante el peso de la evidencia. A eso se suman los casos de corrupción y los intimidantes problemas económicos, que han llevado al descontento popular y han derivado en que la campaña del PSOE se desvíe por atajos cuasi paródicos.
El PSOE ha apostado por lo cursi para movilizar. Su lema es el amor; así lo dejaron claro el pasado fin de semana en Fuenlabrada, con el beso de Pedro Sánchez y Begoña Gómez subidos al escenario, y así lo han extendido hasta Granada. Incluso instalaron una 'kiss cam' para que los asistentes al mitin repliquen el beso de sus ídolos. Algunos estaban absolutamente encantados con la iniciativa.
Propuestas o razones no hubo muchas por parte de Sánchez, pero se divirtió el presidente en Granada. Como en Fuenlabrada, volvió a bailar en la tarima. Dio vueltas, se movió de un lado a otro, sonrió; todo esto con María Jesús Montero detrás suyo, siguiéndole casi en todo momento.
Sánchez dedicó un largo tramo del mitin a hablar de la cultura y defender las ayudas del Estado para obras artísticas. Y su populista puesta en escena encontró su pico cuando paró para recitar el poema 'Cantos nuevos' de Lorca. "Esta es la España de Lorca. La España que no tiene miedo a su cultura. La España que no borra su memoria para vivir confortablemente", dijo entre aplausos de los suyos.