Sánchez envía a Bolaños a defender el enésimo guiño a Junts y ERC pero le sale mal la jugada: el PP retrata la hipocresía del Gobierno
El ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, considera "razonable" y de "normalidad absoluta" que el próximo 11 de septiembre no haya Pleno en el Congreso para que los diputados catalanes puedan quedarse en su comunidad celebrando la Diada, festivo en Cataluña.

El ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Justicia, Félix Bolaños, durante una sesión en el Congreso.
Pedro Sánchez vuelve a ceder ante las exigencias de sus socios independentistas y envía a su fiel escudero, Félix Bolaños, a justificar el último agravio institucional: suspender el Pleno del Congreso el próximo 11 de septiembre para que los diputados catalanes puedan celebrar la Diada. La jugada, sin embargo, le ha salido mal. El PP ha retratado la hipocresía de un Ejecutivo que se pliega ante Junts y ERC mientras desprecia otras festividades y tragedias nacionales.
El ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha tratado de restar importancia a la maniobra asegurando que es una decisión de "normalidad absoluta", y ha considerado "razonable" que el Pleno se suprima ese día para que "un número muy elevado de diputados catalanes" puedan quedarse en Barcelona durante la jornada más señalada del separatismo catalán.
Según Bolaños, la propuesta del PSOE consiste en reordenar el calendario del primer Pleno ordinario del curso para que se celebre solo el lunes 9 y el martes 10 de septiembre. El objetivo no declarado: contentar a los partidos que sostienen a Sánchez en La Moncloa a cambio de seguir ganando tiempo.
Bolaños ve "razonable" que no haya pleno el 11 de septiembre por la Diada https://t.co/qKhD6NY5PJ pic.twitter.com/jdfoulXpoh
— Europa Press TV (@europapress_tv) August 27, 2025
Lo que el Gobierno intenta vender como un gesto de "normalidad" queda en evidencia al revisar los antecedentes. El pasado año, el 11 de septiembre cayó en miércoles y sí hubo sesión de control, aunque Sánchez, como es habitual, evitó acudir escudándose en un viaje a China. En cambio, este año, el Ejecutivo ha preferido acomodar su agenda parlamentaria al calendario del separatismo.
No es la única contradicción. En fechas señaladas para otras comunidades autónomas, como el Día de la Comunidad Valenciana (9 de octubre) o el Día de Andalucía (28 de febrero), sí hubo Pleno con total normalidad, incluso con presencia del propio Sánchez. ¿Por qué entonces la Diada merece un trato de favor? La respuesta parece evidente: contentar a quienes amenazan con romper España.
Pese a los intentos del Gobierno por maquillarlo, el PP ha sido claro en su denuncia. Ha recordado en redes sociales que el PSOE se negó a suspender el Pleno del Congreso durante la trágica DANA que arrasó Valencia y se cobró la vida de 236 personas, pero ahora sí acepta modificarlo para contentar a sus socios separatistas. El montaje difundido por los populares ilustra la doble moral del Ejecutivo: en una imagen, Sánchez dice “no” a suspender el Pleno por una tragedia nacional; en otra, lo respalda por la Diada.
Rafael Simancas, secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, ha intentado apagar el incendio asegurando en redes que “el PSOE no plantea suspender Pleno alguno”, sino "acumular en los días 9 y 10 de septiembre los puntos" que estaban previstos también para el día 11, algo que, según él, “se ha hecho infinidad de veces por acuerdo unánime”. Pero la realidad es que esta vez el cambio no responde a un consenso parlamentario, sino a una nueva cesión unilateral del Gobierno al chantaje de sus socios independentistas.