INCIDENTES ALENTADOS DESDE MONCLOA
Sánchez alienta a los atacantes propalestinos y justifica el boicot: La Vuelta se queda sin final
Alberto Núñez Feijóo también ha reaccionado a esta situación sin precedentes. "El presidente del Gobierno está orgulloso del comportamiento de unos pocos que para manifestar su apoyo a Gaza han lanzado vallas a la Policía Nacional, sin garantizar la seguridad del personal de organización, corredores y periodistas. Yo no". "No apoyo a Hamás. Tampoco quiero sus aplausos", reprocha Feijóo. "Lo que consiguió la kale borroka alentada por Pedro Sánchez y sus ministros: familias y niños corriendo y llorando. Esto no es Madrid", se lamenta Isabel Díaz Ayuso en un vídeo publicado en redes.

La Vuelta Ciclista a España, marcada por las protestas y sin final ni celebraciones..
Consiguieron su objetivo. La Vuelta Ciclista a España, tercera ronda más seguida del mundo -al menos hasta ahora- tras el Tour y el Giro, terminó sin línea de meta, sin podio y sin foto de campeón. Jonas Vingegaard, vencedor indiscutible, se quedó sin su instantánea de gloria porque en Madrid, epicentro del ciclismo en septiembre, la carrera fue dinamitada por protestas crecientes que nadie quiso frenar. La foto que quedará para la historia no será la del campeón en el centro de la capital de España, sino la de un país incapaz de garantizar un final deportivo seguro.
Lo que comenzó como un grupo reducido de manifestantes fue creciendo, día tras día, en visibilidad e intensidad. Nadie les paró los pies. Ni la Delegación del Gobierno, ni la Policía Nacional, que optó por no intervenir. Alguien tendrá que dar explicaciones. Una de las preguntas que sobrevuelan este bochorno es si esto hubiera pasado en otras democracias de nuestro entorno. Porque la pasividad se convirtió en combustible: la convicción de que boicotear un evento deportivo de alcance mundial saldría gratis. El desenlace era previsible: una gran ronda internacional sin desenlace.
Un presidente de Gobierno que jalea a los incívicos
En esta lucha particular por seguir tapando su propia hemorragia con el torniquete que le proporciona robar el voto a la izquierda del 'sanchismo', el presidente del Gobierno no lo dudó un minuto. El detonante lo ha puesto él. Así querían en Moncloa y en Ferraz que fuera. Porque mientras que se hable de Gaza, de La Vuelta Ciclista a España y del derecho a manifestarse por lo que pasa muy lejos de nuestro país, no se menciona ni a Begoña Gómez, ni a David Sánchez, ni al Fiscal General del Estado, ni a Santos Cerdán, ni a José Luis Ábalos, ni a Koldo García, ni a Leire Díez, ni a José Luis Rodríguez Zapatero. Por mencionar sólo algunos nombres propios que traen de cabeza al jefe del Ejecutivo.
Así que en la mañana de este domingo, desde Málaga, Pedro Sánchez ha lanzado la consigna: “Nuestra admiración a un pueblo que se moviliza por causas justas como la de Palestina”. Un mensaje leído por los manifestantes como un espaldarazo político a su causa y a su estrategia de interrumpir un acontecimiento deportivo seguido por millones de espectadores en todo el planeta.
Ayuso responde y Feijóo mete del dedo en la llaga
La reacción en Madrid no ha tardado en llegar. Isabel Díaz Ayuso ha cargado con dureza contra Moncloa, mientras se subía al coche del director de La Vuelta: “Cuando el presidente de la Nación jalea el boicot contra la Vuelta Ciclista a España, en su propia capital, se convierte en responsable directo de cada altercado que se produzca”.
"Lo que consiguió la kale borroka alentada por Pedro Sánchez y sus ministros: familias y niños corriendo y llorando. Esto no es Madrid", se lamenta la presidenta madrileña con un vídeo de la meta en la que se ven las imágenes que describe Ayuso.
Alberto Núñez Feijóo también ha reaccionado a esta situación sin precedentes. "El presidente del Gobierno está orgulloso del comportamiento de unos pocos que para manifestar su apoyo a Gaza han lanzado vallas a la Policía Nacional, sin garantizar la seguridad del personal de organización, corredores y periodista. Yo no".
Además, el presidente del Partido Popular ha metido el dedo en la llaga al afirmar: "Yo defiendo la libertad de expresión, siempre que no implique ni violencia ni altercados". Y puntualiza Feijóo: "No apoyo a Hamás. Tampoco quiero sus aplausos".
Por su parte, el alcalde de Madrid también se ha mostrado muy disgustado con este abrupto final de la ronda española y ha apuntado también hacia el Palacio de la Moncloa. "Se ha tirado ciclistas a la calzada, se ha inundado las calles de chinchetas y de cristales para que los ciclistas no pudieran pasar y en su caso, que si pasaban, que tuvieran peligro para su integridad", ha señalado el José Luis Martínez-Almeida, quien ha afeado que algunos vayan a celebrar lo sucedido "como un triunfo, incluyendo el presidente del Gobierno".
"Se han juntado todos los sospechosos habituales: Sánchez, Irene Montero, Pablo Iglesias, Yolanda Díaz, Arnaldo Otegi... Todos los sospechosos habituales se han juntado", ha trasladado visiblemente enfadado el alcalde de Madrid.
Pulso en la izquierda por sacar pecho
Mientras tanto, la izquierda trata de capitalizar la protesta en una carrera de radicalismo propalestino. PSOE, Sumar, Podemos, ERC, Bildu... A ver quién es más gazatí. Ione Belarra secretaria general de Podemos se suma también a la 'fiesta' de los ultras radicales de izquierdas: “Hoy la movilización social ha vuelto hacer lo que debería haber hecho el gobierno hace mucho tiempo. ¡La Vuelta se para completamente en Madrid! Este genocidio lo va a detener la gente decente en todo el mundo”.
El resultado es palpable y evidente: imagen lamentable, descrédito internacional y los de siempre aplaudiendo la violencia con tal de conseguir sus fines. A ver quién le para los pies a estos incívicos, por no llamarlos de otra manera, cuando quieran boicotear una corrida de toros, reventar un partido de fútbol, detener una feria de ganado o destrozar una caseta flamenca. Tiempo al tiempo.