El juez Villegas denuncia la "politización" de la justicia: "un germen de corrupción" que clama por reformas
El portavoz de la Plataforma Judicial Independiente afirma ante la Comisión de Venecia, que ha visitado España, que el CGPJ y el Supremo, elegidos por cuotas políticas, amenazan la independencia judicial para investigar a los políticos
El juez Jesús Manuel Villegas
El juez Jesús Villegas, secretario general de la Plataforma Cívica por la Independencia Judicial, alza la voz contra la politización del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el órgano de gobierno de los jueces en España. En un contexto donde la justicia española se enfrenta a crecientes cuestionamientos, Villegas ha denunciado ante la Comisión de Venecia, un órgano consultivo del Consejo de Europa que ha estado en España esta semana, las graves consecuencias de un sistema que permite a los políticos controlar la designación de altos cargos judiciales y la supervisión de los jueces. Según sus palabras, esta situación es “un germen de corrupción” que pone en riesgo la independencia judicial.
Villegas, en declaraciones exclusivas para ESdiarioTV y su programa 'ES de Ley' explica con claridad el problema: “Ese órgano [el CGPJ] me puede suspender a mí de empleo y sueldo, puede inspeccionar mi juzgado y no menos importante, designa a los altos cargos judiciales de nuestro país. Sin ir más lejos, a los magistrados del Tribunal Supremo. Claro. ¿Qué pasa? Que en la actualidad ese órgano está elegido completamente por los políticos, por el Congreso de los Diputados y por el Senado”.
Esta dependencia directa de los partidos políticos crea un círculo vicioso: “Imaginemos, hay un juez que está investigando a un político corrupto, a un político delincuente, y resulta que ese político delincuente, a través de su partido, del grupo parlamentario, de su partido, pues ha contribuido a elegir ese consejo. Entonces, claro, se cierra el círculo”.
El juez es contundente al señalar que el sistema actual incentiva la afinidad ideológica por encima del mérito: “En teoría, [los altos cargos judiciales] se nombran con arreglo al mérito y la capacidad. O sea, hay que elegir a los mejores, a los más formados, a los más íntegros. Pero claro, luego, después, en la práctica, se eligen según su afinidad ideológica”.
Villegas recurre a una metáfora para ilustrar esta realidad: “Es como una ganadería. Pues claro, si tú vas a comprar ganado, pues tienes que saber a qué ganadería pertenece la res que vas a comprar y entonces hay que marcarla a fuego. Pues muy bien. Los jueces españoles, si no están marcados a fuego, si no tienen una ideología claramente discernible, si no llevan la toga manchada de rojo o de azul, pues entonces que se vayan olvidando de progresar”.
Esta politización, según Villegas, tiene efectos devastadores: “Se manda a la carrera judicial el mensaje de que, si eres una persona que estás trabajando en tu juzgado sin preocuparte de política ni de ideología, si no te dedicas a hacer pasillos, si no tienes contactos, si no vas a tomar cafés, si no participas en comidas, bueno, pues entonces nada, a pudrirte en tu destino”.
Además, destaca que este sistema perjudica especialmente a las mujeres juezas, quienes, por su carga de trabajo profesional y familiar, “no están para tonterías de hacer pasillos, de limpiarle las botas a nadie”. En sus palabras: “Ellas están llevando su casa, llevando su trabajo, por cierto, una carga de trabajo descomunal. Y claro, pues se quedan ahí arrumbadas, estancadas”.
Villegas también aboga por una reforma del CGPJ, recordando que hasta 1985 existía un equilibrio en su composición: “Parte de los miembros de ese Consejo sean elegidos por los políticos y parte por los jueces. Así huimos de dos extremos igualmente peligrosos, tanto de la politización como del corporativismo”. Para el juez, la situación actual, donde “todo el pastel se lo traga los políticos”, genera “esas diarreas cuyos efectos pestilentes sufrimos todos”.
Frente a las críticas de quienes consideran que denunciar estos problemas ante instancias internacionales es antipatriótico, Villegas replica: “Es todo lo contrario, es un ejercicio de patriotismo, porque lo que queremos es que mejore nuestro país”. Citando a Mariano José de Larra, insiste en la necesidad de avanzar: “Caminad más aprisa si queréis ser los primeros. Nos estamos quedando a la cola de Europa”. Su mensaje a la delegación de la Comisión de Venecia que visitó España esta semana fue claro: el sistema debe cambiar para garantizar una justicia verdaderamente independiente.