Sánchez se burla de Núñez Feijóo en plena sesión de control: 'Ánimo Alberto'

El presidente del Gobierno responde con una carcajada al líder del PP mientras este le recordaba sus mentiras y su implicación en la trama de corrupción socialista.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una sesión de Control al Gobierno, en el Congreso de los Diputados 08/10/2025Europa Press

Publicado por

Creado:

Actualizado:

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha vuelto a protagonizar un episodio lamentable en el Senado, confirmando una vez más, la falta de respeto institucional y de educación política que caracteriza tanto a él como a los miembros de su Ejecutivo.

Durante la sesión de control de esta mañana, Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular, le reprochaba al líder socialista las mentiras acumuladas durante los últimos meses y le informaba de que será citado a declarar en la Comisión de Investigación del Senado por los casos de presunta corrupción que salpican al entorno del PSOE, así como de su esposa, Begoña Gómez, y de su hermano, David Sánchez Castejón. 

'Su problema no es que esté rodeado de corrupción. Su problema es que es imposible haber delinquido sin usted', afirmó Feijóo, poniendo el foco en la responsabilidad directa de Sánchez en la deriva moral y política de su Gobierno.

Lejos de responder con la seriedad que merece el cargo que ostenta, Sánchez se limitó a lanzar una sonrisa irónica y un despreciativo 'ánimo, Alberto', mientras se reía abiertamente junto a su vicepresidenta María Jesús Montero. La escena, acompañada por las carcajadas y aplausos de los diputados socialistas, ha provocado una oleada de críticas en redes sociales y entre la oposición, que ven en esta actitud una muestra más del desprecio del presidente hacia las instituciones y hacia la ciudadanía.

El gesto de Sánchez ha sido interpretado como una falta de respeto no solo hacia Feijóo, sino hacia todos los españoles que esperan explicaciones de un Ejecutivo inmerso en múltiples escándalos. Mientras tanto, en la bancada socialista, el tono jocoso y la complicidad entre sus ministros recordaban más a un espectáculo de barra de bar que a una sesión del Senado.

Este nuevo episodio llega apenas un día después de la polémica protagonizada por Óscar Puente, ministro de Transportes, que increpó a varios periodistas a las puertas de la Cámara Alta, mostrando la misma arrogancia que ahora replica su jefe de filas.

Cargando contenidos...

Con esta cadena de episodios, el Gobierno de Sánchez consolida su imagen de soberbia política y desprecio institucional, evidenciando que el respeto, la educación y el sentido del deber han desaparecido de la primera línea del poder en España.