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El PSOE convierte el Congreso en un parvulario: Montse Mínguez graba, hace muecas y Armengol mira hacia otro lado

La portavoz de la ejecutiva del PSOE se dedica a grabar con el móvil a diputados del PP, una falta grave según el reglamento que reformaron los socialistas, pero la presidenta de la Cámara Alta permite el espectáculo de mala educación de los suyos

La portavoz de la ejecutiva del PSOE, Montse Mínguez, en el Congreso

La portavoz de la ejecutiva del PSOE, Montse Mínguez, en el Congreso

Enrique Martínez Olmos

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El Congreso de los Diputados ha vivido una escena más propia de un recreo de parvulario que de la sede de la soberanía nacional. En plena sesión de control al Gobierno, la diputada socialista Montse Mínguez decidió romper el decoro parlamentario: sacó su móvil, grabó a la bancada popular y se burló abiertamente de los diputados del PP, mientras la presidenta del Congreso, Francina Armengol, permanecía impasible.

La parlamentaria por Lleida, que además es portavoz de la Ejecutiva del PSOE, violó varios artículos del Reglamento del Congreso, entre ellos el 98.4, que prohíbe expresamente “realizar grabaciones sin autorización de la Presidencia”. Pero lejos de recibir una llamada al orden, Montse Mínguez siguió a lo suyo, riéndose, gesticulando y dedicando muecas a los diputados de la oposición mientras Pedro Sánchez intervenía en el hemiciclo y Francina Armengol se hacía la loca.

La portavoz socialista llegó a tomar varias fotografías y pequeños vídeos de los diputados del PP desde su escaño, justo cuando el presidente del Gobierno respondía a las preguntas de la oposición. Una actitud que provocó el malestar inmediato en la bancada del PP, que denunció el comportamiento ante la Presidencia de la Cámara. Pero Lejos de intervenir, Francina Armengol optó por mirar hacia otro lado, ignorando un comportamiento que, según el artículo 103 del Reglamento, podría considerarse “ofensivo al decoro de la Cámara y de sus miembros”.

Lejos de limitarse a las grabaciones, Montse Mínguez continuó su show particular: se llevó las manos a la boca, imitó a los diputados populares y dedicó varias mofas visibles a cámara. Las imágenes, que circularon rápidamente por redes sociales, han provocado un aluvión de críticas por el bochornoso espectáculo ofrecido desde los escaños socialistas.

La ironía es que fue el propio PSOE, junto a Sumar, quien hace apenas unos meses reformó el artículo 98.4 para endurecer las normas sobre grabaciones en el Congreso y “evitar conductas inapropiadas” de quienes ellos calificaron como “pseudomedios”. Ahora, una de sus portavoces más visibles es quien incumple la norma con el beneplácito de la Presidencia que dirige Armengol. “Está claro que a María Jesús Montero y a Montse Mínguez las eligió Pedro Sánchez por su elegancia parlamentaria y su ejemplaridad en las formas”, ironizan desde la bancada del PP. Un ejemplo más de que el PSOE actual es sólo un club de fans de Sánchez en una competición de quien aplaude más al líder y gesticula hasta el paroxismo. 

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