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indicios de una "inercia externa"

Investigación sobre la muerte del fundador de Mango: Indicios señalan a un impulso externo

Las sospechas se centran en su hijo Jonathan, por contradicciones en su relato y el retraso en alertar al 112, aunque no hay pruebas definitivas de homicidio. La investigación, reabierta en marzo, analiza el teléfono de Jonathan y tensiones familiares, bajo secreto de sumario.

Isak Andic.

Isak Andic.Europa Press

David González
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Los Mossos d'Esquadra investigan la muerte de Isak Andic, fundador de Mango, ocurrida el 14 de diciembre de 2024 tras una caída desde unos cien metros en el sendero de las Cuevas de Salnitre, en Collbató (Barcelona), durante una caminata con su hijo Jonathan. Aunque no existen pruebas concluyentes que confirmen un homicidio, los indicios recopilados descartan cada vez más la hipótesis de una caída accidental. Según fuentes cercanas a la investigación consultadas por ABC, las pericias realizadas en el lugar, utilizando objetos del mismo peso y estatura que el empresario, indican que las lesiones mortales no podrían explicarse por una caída espontánea, sino que fue necesaria "una cierta inercia o fuerza externa" para provocar el desenlace fatal.

El sendero, de unos cinco kilómetros en el macizo de Montserrat, atraviesa áreas de difícil acceso sin medidas de seguridad. Durante el trayecto de regreso, Andic se precipitó al vacío en circunstancias que, diez meses después, aún no han sido esclarecidas. Los Mossos llevaron a cabo simulaciones en el lugar que refuerzan la hipótesis de que el impacto mortal requirió una "impulsión previa", descartando una caída natural, según informó ABC.

Un elemento clave en la investigación es el comportamiento de Jonathan Andic tras el suceso. Según fuentes judiciales, Jonathan tardó en notificar a los servicios de emergencia, contactando primero a Estefanía Knuth, esposa de su padre, y manteniendo otras comunicaciones antes de alertar al 112. En su primera declaración, explicó que caminaba unos metros por delante, escuchó un ruido de piedras y, al girarse, vio a su padre desaparecer entre la vegetación, aparentemente inconsciente tras caer en una zona inaccesible. Los investigadores atribuyeron inicialmente las contradicciones en su relato al impacto emocional. Sin embargo, en una segunda declaración más detallada, realizada semanas después, los Mossos detectaron nuevas inconsistencias que no coincidían con las evidencias del lugar ni con la cronología reconstruida a partir de registros telefónicos y datos de geolocalización.

La investigación, que permanece bajo secreto de sumario según el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), no se dirige contra ninguna persona en particular, pero tanto la jueza como la fiscal consideran verosímil la hipótesis del homicidio basándose en los indicios recopilados. Un aspecto central es el teléfono móvil de Jonathan, entregado a los Mossos el 9 de septiembre. Los expertos analizan sus llamadas, mensajes, fotos y datos de geolocalización para reconstruir los movimientos de padre e hijo antes y después del incidente. Según fuentes judiciales, el dispositivo ha proporcionado "una gran cantidad de información", aunque aún no se han revelado resultados concluyentes. El abogado de Jonathan, Cristóbal Martell, ha solicitado acceso al auto judicial que autorizó la incautación del teléfono, pero no ha recibido respuesta. Martell subraya que su cliente no ha sido formalmente acusado y reafirma su "plena disposición a colaborar con la justicia".

Inicialmente, tras el informe de la autopsia y un reporte preliminar de los Mossos que apuntaban a un accidente, el Juzgado de Instrucción número 5 de Martorell archivó el caso en enero. Sin embargo, las nuevas evidencias técnicas, las inconsistencias en el relato de Jonathan y la improbabilidad física de una caída sin impulso llevaron a la reapertura del caso en marzo. Los Mossos buscan trazar el itinerario exacto de padre e hijo, utilizando datos de geolocalización, especialmente porque el teléfono de Andic quedó destruido tras la caída.

Jonathan Andic.

Jonathan Andic.europa press

Fuentes cercanas al entorno de Andic revelan que la relación entre padre e hijo estaba marcada por tensiones, relacionadas con el control del patrimonio, la gestión de Mango y problemas económicos personales de Jonathan. Según Informalia, el día del suceso, ambos se habían reunido a solas para intentar "acercar posturas" sobre temas personales y financieros, una conversación que culminó en tragedia. Además, se sabe que Jonathan enfrentaba problemas personales y había intentado obtener recursos económicos de su familia para resolverlos, lo que incrementa las sospechas de los investigadores.

A través de un portavoz, la familia Andic expresó su "pleno respeto por las diligencias judiciales" y su compromiso de colaborar con las autoridades, afirmando estar convencida de que el proceso "concluirá pronto y demostrará la inocencia de Jonathan". Pese a los indicios, no hay pruebas definitivas que confirmen un homicidio, y los Mossos continúan investigando para esclarecer los hechos. "Hasta que no haya un archivo definitivo, seguiremos investigando", afirmaron fuentes policiales, mientras la atención se centra en Jonathan como posible implicado, aunque sin una imputación formal hasta la fecha.

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