a los 93 años
Fallece Antonio Tejero justo el día que se desclasifican los papeles del 23-F: así fueron su trayectoria y sus años finales
Precisamente cuando el Gobierno decide sacar a la luz detalles de aquel día clave para la historia de España, su principal protagonista ha fallecido después de meses con un estado de salud complicado a causa de un fallo cardiorespiratorio. Así lo ha confirmado el abogado de la familia en un comunicado.

Antonio Tejero Molina, nacido en 1932 en Alhaurín el Grande, Málaga, ha fallecido a los 93 años de edad en Valencia acompañado de sus seres queridos. El anuncio de su muerte, adelantado por el abogado de la familia, Luis Felipe Utrera Molina, coincide con la publicación en la página web de La Moncloa de los documentos desclasificados del golpe fallido, procedentes de los archivos de los ministerios de Defensa, Interior y Exteriores. “Quiero comunicaros con profundo dolor que hoy, 25 de febrero del 2026, mi padre, Antonio Tejero Molina ha fallecido en compañía de todos sus hijos, habiendo recibido los últimos sacramentos y la Bendición de Su Santidad León XIV. Doy infinitas Gracias a Dios por su vida entregada y generosa para con Dios, España y su familia. Ruego una oración por su eterno descanso. Gracias”, ha comunicado el letrado en nombre de sus allegados.
Tras una vida marcada por su papel en el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, Tejero llevó un retiro discreto, alejado del foco mediático, primero en Torre del Mar (Málaga) y luego en Valencia, donde residía con una de sus hijas desde la muerte de su esposa, Carmen Díez Pereira, en 2022. Su figura ha vuelto a la actualidad con el próximo estreno de la serie Anatomía de un instante, basada en la novela de Javier Cercas, que se emitirá el 20 de noviembre de 2025, coincidiendo con el 50º aniversario de la muerte de Francisco Franco, con el actor David Lorente interpretando a Tejero.
España
El Gobierno desclasificará la información del 23F… pero a medias: documentos secretos sin audios ni vídeos
Patricia Rodríguez Corchado
Tejero ingresó en la Guardia Civil a los 19 años en la Academia General de Zaragoza, alcanzando el grado de teniente en 1955. Su carrera lo llevó por destinos como Manresa, La Cañiza (Pontevedra), Vélez-Málaga, las Islas Canarias y Badajoz, hasta convertirse en teniente coronel en 1974. Su historial estuvo marcado por la disciplina, pero también por conflictos derivados de su lealtad a un orden jerárquico tradicional. En Málaga, mostró su rechazo al sistema democrático al impedir una manifestación, lo que le valió un mes de arresto. Más tarde, en el País Vasco, desobedeció órdenes para proteger símbolos nacionales, acumulando sanciones.
En 1978, Tejero participó en la Operación Galaxia, un primer intento de golpe junto al capitán Ricardo Sáenz de Ynestrillas y otros oficiales, planeado en una cafetería madrileña para derrocar al presidente Adolfo Suárez y frenar las reformas constitucionales. Este plan frustrado le costó siete meses de prisión, pero no mermó su determinación. Elegido por los generales Alfonso Armada y Jaime Milans del Bosch, Tejero lideró el golpe del 23-F.
El 23-F y sus consecuencias
El 23 de febrero de 1981, a las 18:23, Tejero irrumpió en el Congreso de los Diputados con unos 200 guardias civiles, gritando “¡Quieto todo el mundo!” durante la sesión de investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo. Durante diecisiete horas, mantuvo retenidos a diputados, ministros y periodistas, en un intento de frenar la transición democrática y restaurar un orden autoritario. El golpe fue desactivado la mañana del 24 de febrero, tras la intervención del rey Juan Carlos I y la rendición de Tejero.
Chismógrafo
Así viven 45 años años después del Golpe de Estado del 23F, los descendientes de Antonio Tejero
David González
Condenado en 1983 a 30 años de prisión por rebelión militar con reincidencia, fue expulsado de la Guardia Civil. Durante su reclusión, se dedicó a pintar, estudiar idiomas y cursar asignaturas de Geografía e Historia. Obtuvo la libertad condicional el 3 de diciembre de 1996, tras cumplir parte de su pena en varias cárceles.
Vida familiar y personal
Tejero contrajo matrimonio con Carmen Díez Pereira, hija de un guardia civil, con quien tuvo seis hijos: tres mujeres —dos casadas con guardias civiles— y tres hombres, dos de los cuales siguieron la carrera militar y uno se ordenó sacerdote. Tras su liberación, se instaló en Torre del Mar, donde llevó una vida tranquila hasta la muerte de su esposa en 2022, un duro golpe personal. Desde entonces, se trasladó a Valencia, donde vivía con una de sus hijas, María Dolores, cuya boda se celebró allí. Su última aparición pública conocida fue en octubre de 2019, durante la reinhumación de los restos de Franco en el cementerio de Mingorrubio, un evento que reavivó el interés mediático por su figura.

Antonio Tejero en el segundo entierro de Franco.
A pesar de su retiro, Tejero siguió generando controversia. En 2014, su hijo Antonio Tejero Díez organizó una paellada en el cuartel del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) en Valdemoro, un evento que muchos interpretaron como un homenaje encubierto al exmilitar. Aunque se presentó como una reunión privada, el uso de vehículos oficiales y la discreción de los asistentes desataron críticas por exaltar el pasado golpista. El Ministerio del Interior sancionó temporalmente a Tejero Díez, pero la Audiencia Nacional revocó la medida. Este incidente evidenció que, décadas después, el 23-F y la figura de Tejero seguían generando divisiones en sectores de la Guardia Civil y la sociedad española.
La vida de Antonio Tejero, marcada por su lealtad a un ideal autoritario y su papel en un episodio que puso en jaque la democracia española, permanece como un símbolo de las tensiones de la Transición, un legado que continúa siendo objeto de controversia.