Otra avería ferroviaria provoca un enganchón entre Azcón y un Puente descompuesto
La avería de un tren Ouigo en Huesca deja a 987 pasajeros varados y enciende un cruce de reproches en redes: Azcón acusa al PSOE de “destrozar un orgullo nacional”; Puente responde señalando a la empresa privada

El ministro de Transportes, Óscar Puente
Una nueva avería ferroviaria en Aragón ha terminado convirtiéndose en un episodio más del enfrentamiento político entre el Gobierno central y el Ejecutivo autonómico. Este sábado, un tren de la operadora Ouigo que cubría la línea Barcelona–Madrid sufrió una avería en la localidad oscense de Ballobar, dejando a 987 pasajeros detenidos durante más de tres horas y desatando un agrio cruce de reproches entre Jorge Azcón y Óscar Puente.
El presidente de Aragón fue el primero en pronunciarse, acusando al Gobierno de haber “destrozado un orgullo nacional”. En su cuenta de X, Azcón escribió: “El destrozo del PSOE de lo que era un orgullo nacional, el tren de alta velocidad, es una auténtica vergüenza. Los aragoneses no nos merecemos semejante desastre y estar continuamente sufriendo averías, anulaciones de viajes y retrasos”.
La respuesta del ministro de Transportes no se hizo esperar. Puente compartió un informe de Adif y replicó con su habitual tendencia a los bajos fondos: “Como puedes ver, querido presidente, el tren de la incidencia es un Ouigo, sobre el que el PSOE no tiene ninguna responsabilidad. Lo que es una vergüenza nacional es tu partido y el charco pestilente en el que habéis convertido la política en este país. ¡Buen domingo!”.
Lejos de calmarse, Azcón volvió a la carga, insistiendo en la responsabilidad del Gobierno central en el deterioro de la red ferroviaria: “Estimado ministro, el deterioro al que habéis llevado las líneas de Alta Velocidad Española, sea la operadora que sea la que los sufra, y los perjuicios y el descrédito que estáis generando, sí que es pestilente. Abrazo fuerte”.
La incidencia, según fuentes de Adif, se debió a un problema técnico en la locomotora del tren, que tuvo que retroceder hasta la vía 4 de Ballobar. Aunque se trata de una avería de una empresa privada, el episodio ha vuelto a poner de relieve la complejidad del modelo ferroviario español y la falta de coordinación entre operadores y administraciones públicas.
El rifirrafe entre Azcón y Puente demuestra que las vías del tren también se han convertido en escenario de las tensiones políticas. Lo que comenzó como una avería técnica acabó, una vez más, en una colisión ideológica entre un ministro conocido por su tono soez y un presidente autonómico decidido a denunciar lo que considera un deterioro progresivo de los servicios públicos bajo el mando del PSOE.