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Quiénes interrogarán a Sánchez en el Senado: el presidente llega acorralado por la corrupción

Cuenta atrás para la Comisión Koldo: Sánchez comparece el jueves ante un Senado en pie de guerra. En Génova esperan que la sesión de mañana sirva para poner a Sánchez “contra las cuerdas” y proyectar la idea de un Gobierno “rodeado de sombras”.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, durante una sesión de control en el Congreso

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, durante una sesión de control en el CongresoEuropa Press

Luis Sordo
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La política española se prepara para una jornada clave. Mañana, Pedro Sánchez comparecerá ante la Comisión Koldo del Senado, en una cita que promete ser tanto política como simbólicamente explosiva. Será la primera vez que el presidente del Gobierno se someta al escrutinio directo de los grupos parlamentarios por el llamado caso Koldo, el escándalo de presuntas mordidas en la compra de mascarillas durante la pandemia que ha salpicado al entorno socialista.

Los grupos ya tienen asignados sus tiempos y sus portavoces. Cada uno dispondrá de 50 minutos, y el orden de intervención —que comenzará con el Grupo Mixto y culminará con el Partido Popular— marcará el ritmo de un interrogatorio que, más que técnico, será una auténtica prueba política para el jefe del Ejecutivo.

El Grupo Mixto abrirá el fuego político

El primero en intervenir será el Grupo Parlamentario Mixto, que dividirá su tiempo (50 minutos) entre María Mar Caballero (UPN) y Ángel Pelayo Gordillo (Vox).

El Mixto abrirá la sesión con el tono más áspero del día, anticipando una jornada de máxima tensión.

Izquierda Confederal: la diversidad dentro del bloque progresista

El segundo turno será para el Grupo Parlamentario Izquierda Confederal, que repartirá su tiempo entre Uxue Barkos (Geroa Bai), Enric Morera (Compromís), Fabián Chinea (Agrupación Socialista Gomera) y Carla Antonelli (Más Madrid).

Aunque forman parte del espectro progresista, sus intervenciones no se esperan complacientes. Barkos y Morera pondrán el acento en la necesidad de regeneración y transparencia institucional, mientras que Antonelli podría apelar a la dimensión ética del escándalo.

Desde dentro del propio bloque de izquierdas se escucharán voces pidiendo “responsabilidad política y rendición de cuentas”, un mensaje que resonará con fuerza en plena defensa del presidente.

El Grupo Plural: voces periféricas y tono crítico

A continuación, llegará el turno del Grupo Plural, con Eduard Pujol (Junts) y Pedro Manuel Sanginés (Coalición Canaria).

Pujol centrará su discurso en denunciar la “utilización partidista” de la Comisión por parte de PSOE y PP, mientras Sanginés reclamará garantías de transparencia sin convertir la comparecencia en un “juicio político”.

Junts tendrá más tiempo para interrorgar a Sánchez y demostrar así que de verdad están en la oposición, tal y como dijo Puigdemont el pasado lunes. Dentro del grupo plural, se incluye el BNG, quien ha decidido en la jornada de hoy no preguntar al Presidente. Por ese motivo, los 50 minutos de la intervención se dividirán entre CC y Junts

Izquierdas por la Independencia: ERC y Bildu, con mirada institucional pero crítica

El Grupo Parlamentario Izquierdas por la Independencia, compuesto por Joan Josep Queralt (ERC) y Gorka Elejabarrieta (Bildu), dividirá su tiempo para plantear una crítica más estructural.

Queralt apuntará a la “falta de control en la contratación pública estatal”, mientras Elejabarrieta podría vincular el caso con la necesidad de una descentralización real del sistema de compras públicas.

Aunque no buscarán el enfrentamiento directo con Sánchez, sí exigirán que se asuman responsabilidades políticas y se refuercen los mecanismos de control.

El PSOE: Un masaje para Sánchez

La intervención más esperada será la del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que comparece a petición propia, aunque en un contexto claramente adverso.

El jefe del Ejecutivo intentará proyectar una imagen de serenidad, colaboración y transparencia. Fuentes de Moncloa anticipan un discurso centrado en la “honestidad del Gobierno” y en la “confianza en la justicia”.

Sánchez tratará de convertir su comparecencia en un acto de autoridad moral, insistiendo en que “nadie en su Gobierno ha sido acusado ni beneficiado” y que el PSOE ha actuado “con rapidez y contundencia” desde el inicio del escándalo.

Sin embargo, el tono será el más cómodo: las bancadas del PP y Vox prevén un interrogatorio directo, y el resto de grupos no dudarán en subrayar la erosión que el caso ha causado en la imagen de su Gobierno. 

Para Sánchez, este momento será un respiro, un alivio o un masaje a modo de descanso antes 

El PP cerrará la sesión: el golpe final

El Grupo Parlamentario Popular cerrará la jornada, aunque aún no ha desvelado quién asumirá la intervención. Fuentes del partido confirman que su portavoz lanzará un mensaje de dureza, responsabilizando a Sánchez de “tapar la corrupción de su entorno”.

Los populares buscarán el titular del día. No se descarta que exhiban documentación o testimonios para apuntalar su tesis de que el presidente “miró hacia otro lado”.

En Génova esperan que la sesión de mañana sirva para poner a Sánchez “contra las cuerdas” y proyectar la idea de un Gobierno “rodeado de sombras”.

Mañana, la Comisión Koldo no solo interroga a Pedro Sánchez: interroga también a la credibilidad del Gobierno.

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