Junts inicia su campaña a pie de calle tras romper con el PSOE ante la cada vez mayor amenaza de Sílvia Orriols y su Aliança Catalana
Los de Puigdemont desplegarán este sábado más de un centenar de carpas por todo el territorio para explicar su ruptura con el PSOE y dejar clara su postura en cuanto a temas clave como inmigración, vivienda y la lengua catalana. Todo ello tras hundirse en las encuestas y ver el crecimiento de Aliança Catalana.

El líder de Junts, Carles Puigdemont, y la diputada de Aliança Catalana, Sílvia Orriols.
Las carpas no serán esta vez para pedir el voto, sino para intentar reconquistar la calle que Junts parece haber perdido. El divorcio con Pedro Sánchez forma parte de la misma y por ello los de Carles Puigdemont quieren dejar claro a sus militantes y posibles votantes los motivos por los que han roto la relación. Sin embargo, un partido y un nombre aparecen en el horizonte como el principal temor, electoralmente hablando, tanto para Junts como para todo el escenario político catalán: Aliança Catalana y Sílvia Orriols.
El movimiento de Junts llega en un momento de evidente preocupación interna y de duda, acentuada por esa ruptura con el PSOE. A ello se suma el impacto de la última encuesta de Ipsos para La Vanguardia, que ha sacudido el tablero político catalán. Según ese estudio, Aliança Catalana, hasta ahora una fuerza minoritaria con solo dos diputados, daría un salto de vértigo hasta los 19 escaños situándose como cuarta fuerza del Parlament y quedando a escasa distancia de Junts y ERC.

La diputada de Aliança Catalana, Silvia Orriols, a su llegada a un acto con motivo de la Diada.
El sondeo apunta a un trasvase directo de alrededor del 20% del electorado de Junts hacia la formación de Sílvia Orriols, especialmente en Girona y Lleida, los territorios más favorables al independentismo y por lo tanto caladero de votos de los de Puigdemont. En esas provincias, Aliança Catalana llegaría incluso a imponerse, mientras que en Barcelona y Tarragona el PSC resistiría como primera fuerza, aunque con un desgaste notable respecto al año anterior.
Ante ese escenario, esta campaña se puede interpretar como una estrategia para tratar de recuperar la conexión con la base independentista, rearmar el relato y frenar la sangría de voto hacia Aliança Catalana, cuya irrupción evidencia una crisis de liderazgo y hegemonía en el espacio posconvergente. Por ello desplegarán este sábado más de un centenar de puntos informativos en municipios de todo el territorio catalán para explicar los motivos de su ruptura con el PSOE e intentar reactivar un electorado que, según las encuestas, empieza a girar la mirada hacia nuevas opciones más extremistas.
España
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Enrique Martínez Olmos
El partido ha distribuido entre sus cuadros y militantes un documento interno que servirá de guía para argumentar ante los ciudadanos por qué se ha roto la alianza con los socialistas y cuáles serán los próximos pasos del proyecto de Carles Puigdemont. En ese argumentario, Junts acusa al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de “seguir engañando a Cataluña” y advierte de que, si mantiene esa actitud, “no llegará al final de la legislatura”. La ruptura, defienden, no es un gesto táctico, sino una cuestión de “dignidad, coherencia y credibilidad hacia los catalanes”.
“Junts no se vende por sillas ni por promesas vacías. Esta ruptura marca un antes y un después. Madrid sabe que Cataluña no se aguanta sólo con palabras”, afirma el texto. Más allá de las explicaciones políticas, Junts aprovechará la jornada para difundir su programa en temas como vivienda, inmigración, lengua y seguridad.
Entre las iniciativas que se presentarán figura una ley registrada en el Congreso para combatir la multirreincidencia, que busca “acelerar los juicios, endurecer las penas” y reforzar los recursos de los ayuntamientos. En materia migratoria, la formación propone un “control efectivo del padrón” y una “redistribución justa de menores”, además de reclamar la delegación de competencias a la Generalitat. El partido también reivindicará las medidas impulsadas en favor del catalán, como la enmienda incluida en la ley de atención al cliente, y defenderá que la oficialidad del catalán en Europa “no es una batalla perdida, sino una batalla pendiente”.