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La inmigración desata una guerra campal en la izquierda: Pablo Iglesias llama "nazi" a Rufián
El portavoz de ERC pide a Pedro Sánchez "hablar de seguridad y de inmigración" en los barrios obreros y no ignorar el problema, pero el fundador de Podemos salta señalando que eso es dar alas al nazismo

El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, y el fundador de Podemos, Pablo Iglesias
La izquierda española vive una guerra civil ideológica a cuenta de la inmigración. Lo que antes era un tabú absoluto en el bloque progresista, como mencionar la palabra “seguridad”, ha terminado por volar por los aires tras la bronca más pública hasta la fecha: Pablo Iglesias arremetiendo contra Gabriel Rufián y tachándolo directamente de “nazi” por hablar de los problemas migratorios de los barrios en el Congreso.
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Gabriel Rufián, portavoz de ERC, sorprendió a propios y extraños al pedir a Pedro Sánchez en la pasada comparecencia en el Congreso que dejara de esquivar el debate migratorio: “menos pureza y más cabeza. Hablemos de seguridad, aunque incomode. Cinco minutos en un barrio bastan para ver que los flujos migratorios son un reto”. El independentista puso sobre la mesa lo que muchos vecinos llevan meses denunciando: “todo el mundo tiene derechos y obligaciones, te llames Javier o Brahim. No hablar de migración es no existir”. Un discurso que, aunque moderado, reconocía problemas reales que una parte de la izquierda se niega siquiera a nombrar.
La intervención desató un terremoto inmediato en la izquierda. El más incendiario fue Pablo Iglesias. Desde su cuenta de X, el fundador de Podemos cargó con furia contra Rufián acusándolo de dar según él alas a la extrema derecha: “cada centímetro cedido a los nazis les acerca más al gobierno”. El ex vicepresidente, en su línea habitual, elevó el tono hasta el insulto al portavoz de ERC: insinuó que hablar de inmigración y seguridad es hablar como un nazi. Para él, cualquier mención a los problemas de convivencia equivale a colaborar con la ultraderecha.
“Los nazis huelen la sangre como los tiburones. Asociar migración y seguridad es un error”, indicaba el fundador de Podemos a Rufián. Un mensaje que incendió las redes y dejó claro que, para el exvicepresidente, la izquierda no puede tratar este asunto, aunque lo sufran miles de ciudadanos. La reacción de Pablo Iglesias ha puesto en evidencia lo que muchos intuían: que la izquierda está dividida en dos bloques irreconciliables, los que quieren hablar de inmigración y seguridad porque entienden que los barrios están reclamando soluciones y partidos como Aliança Catalana o Vox están consiguiendo muchos votos en barrios obreros, y los que prefieren seguir negándolo todo y reaccionan con insultos cuando alguien osa plantearlo
Rufián, que siempre había navegado entre la crítica y la corrección ideológica, ahora aparece como el primer dirigente dispuesto a romper el silencio en temas de inmigración y seguridad ante la amenaza de Sílvia Orriols en Cataluña. Pablo Iglesias, en cambio, mantiene el discurso clásico: negar el problema y acusar de fascista a quien no lo niegue.