Otro día complicado para el PSOE: reconocen que su sistema de pagos "es mejorable" mientras la UCO registra Acciona por el caso Koldo
En la misma jornada en que la UCO ha registrado varias sedes de Acciona por las presuntas adjudicaciones irregulares del caso Koldo, el ministro Félix Bolaños intenta quitarle hierro al asunto. Sin embargo, fuentes de Ferraz proclaman su inocencia con los pagos en metálico pero reconocen que no lo hacen de la mejor forma.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y el ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Justicia, Félix Bolaños.
La mañana en que la UCO ha irrumpido por sorpresa en dos sedes de Acciona para buscar documentación relacionada con las presuntas adjudicaciones irregulares del caso Koldo, el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha sido el encargado de trasladar el previsible mensaje de tranquilidad cada vez más común desde Ferraz.
Bolaños ha subrayado su “absoluto respeto” a las diligencias acordadas por el juez instructor y ha expresado su deseo de que todo se esclarezca “cuanto antes”. Como decimos, el mensaje que se saben de memoria los ministros y miembros del PSOE cada vez que salta la liebre. Sin embargo, es evidente que tantas causas judiciales abiertas no son plato de buen gusto para el principal partido del Gobierno, que sobrevive día a día entre tanta presunta corrupción.
Agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil abandonan la sede de la empresa Acciona, en Bilbao.
El capítulo de este viernes han sido esos registros simultáneos en dos sedes de Acciona (Madrid y Bilbao) en la que los investigadores han recopilado información para determinar la posible implicación de la empresa, especialmente en el caso de las adjudicaciones de las obras de ampliación del túnel de Belate, en Navarra. Sí, tierra de Santos Cerdán y motivo por el cuál la compañía está bajo la lupa de la justicia. Desde la misma han trasladado que los registros "no presupone que exista ninguna actuación irregular" y que han facilitado toda la documentación requerida y señalan que han colaborado en todo momento con los agentes.
El PSOE defiende su caja en metálico pero admite que su sistema es “mejorable”**
Mientras Bolaños proclamaba esa calma interna, el propio partido remitía un escrito al juez de la Audiencia Nacional en el que defendía que todos los pagos efectuados en metálico (que ya están siendo investigados de manera oficial) están “debidamente incorporados a la contabilidad del partido”. No obstante, los socialistas han reconocido que su sistema "es mejorable" especialmente en un momento en que los medios electrónicos se han generalizado.
El documento responde a esa pieza separada abierta para investigar posibles pagos irregulares en efectivo al exministro José Luis Ábalos y a su exasesor Koldo García. En él, el PSOE pide al juez rechazar la petición del PP de expulsarles como acusación popular, defendiendo que su “clara y manifiesta colaboración” ha sido constante desde el inicio, aportando toda la documentación requerida.
Los socialistas sostienen que “absolutamente todos los pagos efectuados tanto en efectivo como por transferencia” están auditados externamente y sometidos al control del Tribunal de Cuentas. Añaden que no existe “ni un solo pago distinto de los efectivamente contabilizados” ni indicio alguno de operaciones fuera de registro.
Cerdán y Ábalos, en una reunión del PSOE en 2020.
El partido también niega irregularidades en los reembolsos vinculados a Koldo García, al que describen como “colaborador y asistente muy cercano” de Ábalos. Aseguran que todos los gastos estaban respaldados por facturas, recibos o tickets, y que su sistema de control fue revisado sin advertencias por el Tribunal de Cuentas en aquellos años.
Con todo y con ello la realidad es que este viernes ha sido otro día complicado en Ferraz, con otra noticia relacionada con presunta corrupción en los que de una manera u otra están involucrados. Y es que tanto Ábalos como Cerdán, principales sospechosos de repartirse las mordidas, no solo fueron socialistas de carnet y bufanda, sino que llegaron a ser secretarios generales del partido del puño y la rosa, es decir, la tercera figura más importante en una formación que sigue cercada por la corrupción.