Los dirigentes regionales del PSOE urgen a Sánchez a sustituir a sus ministros-candidatos
Los afectados por los cambios en el Gobierno serán: la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero (Andalucía); Diana Morant, ministra de Ciencia, Innovación y Universidades (Comunidad Valenciana); Pilar Alegría, ministra de Educación (Aragón); Ángel Víctor Torres, que ostenta la cartera de de Política Territorial (Canarias); y Óscar López, su homónimo para la Transformación Digital y la Función Pública (Madrid)

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta primera María Jesús Montero
Los dirigentes regionales socialistas consideran una emergencia que Sánchez “libere” cuanto antes a los ministros que son candidatos autonómicos para que puedan desembarcar en los territorios y dar la cara frente a los candidatos del PP, en su mayoría presidentes consolidados en sus demarcaciones territoriales.
Sánchez tenía previsto introducir cambios en el Gobierno en las próximas semanas, antes de que terminara este año, pero la inesperada convocatoria de elecciones autonómicas en Extremadura ha desbaratado sus planes; aplazando los cambios al primer trimestre de 2026, antes de las elecciones autonómicas de Castilla y León, previstas para marzo.
Ninguno de los ministros que serán candidatos en sus territorios tiene información cierta de cuándo serán relevados, pero saben que su presencia en la mesa del Consejo de ministros tiene fecha de caducidad: “más pronto que tarde...” asevera una de las ministras que serán sustituidas.
La crisis de Gobierno sería necesariamente amplia, afectando –sobre el papel- a los cinco ministros que fueron elegidos por mayorías sanchistas para afrontar las autonómicas que se convocarán en los próximos meses.
Los afectados por los cambios en el Gobierno serán: la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, candidata en Andalucía; las ministra Diana Morant, ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, candidata en la Comunidad Valenciana, y Pilar Alegría, ministra de Educación, Formación Profesional y Deporte, candidata en Aragón; y los ministros de Política Territorial y Memoria Democrática -Ángel Víctor Torres-, candidato en Canarias; y para la Transformación Digital y de la Función Pública de España, Óscar López, candidato en Madrid.
Comunidad Valenciana
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Diana Morant y María Jesús Montero han logrado pacificar los territorios por los que se presentan, sometiendo a las respectivas oposiciones internas con pactos entre sectores influyentes en la Comunidad Valencia y Andalucía. Según fuentes de Ferraz, la movilización está garantizada, y Pedro Sánchez podrá exhibir músculo cuando acuda a estos territorios a hacer campaña.
La tradicional desmovilización que caracteriza al Partido de los socialistas madrileños no será fácil de revertir, y también es motivo de preocupación en el PSOE federal la división latente en la Comunidad de Aragón, donde la influencia de los partidarios del desaparecido Javier Lambán restará energía a la campaña de Pilar Alegría.
Cuerpo ascendería a vicepresidente primero
De hecho, si hay alguna ministra que podría sobrevivir al cambio de ministros sería la aragonesa, dado que el presidente parece estar muy satisfecho de su papel como Portavoz del Gobierno, un puesto que abrasa pero que es clave para sostener –o cargarse- la imagen del Gobierno, incluido el presidente.
Salvo el ministro Ángel Victor Torres, el resto de candidatos socialistas no ha aparecido implicado en casos de presunta corrupción; y no están tan cuestionados públicamente como, por ejemplo, sus colegas Óscar Puente, Ana Redondo, Marlaska o Bolaños, las dianas preferidas del PP a lo largo de los últimos meses.
Si bien la crisis de Gobierno estaría justificada por el relevo obligado de candidatos autonómicos, no es descartable que Sánchez aproveche los cambios de ministros para sustituir al titular de Interior, Grande-Marlaska, o a la ministra de Defensa, Margarita Robles, que ha manifestado en no pocas ocasiones su incomodidad por ciertas decisiones polémicas del presidente del Gobierno.
En todo caso, la digestión de la previsible gran derrota del PSOE en Extremadura va a determinar la intensidad de la crisis en el Ejecutivo, así como el perfil de los sustitutos. A priori, se rumorea que Sánchez es partidario de reforzar el perfil “técnico” de su Gobierno, con la consagración del ministro Carlos Cuerpo como “número dos”.
El ministro de Economía, que no está afiliado al PSOE, es considerado entre los socialistas como el que tendría más papeletas para sustituir al presidente del Gobierno en caso de que se precipitara su salida de Moncloa y no se convocaran elecciones generales anticipadas.
La campaña extremeña será un escenario idóneo para que Cuerpo –natural de Badajoz- muestre sus habilidades mitineras y su liderazgo entre los más “cafeteros”. Por el momento, el plurilingüe ministro de Sánchez mantiene su “virginidad” como independiente próximo (no afiliado) al PSOE.
El poderoso lobby feminista del PSOE –que siempre ha apoyado a Montero como “número dos” del Ejecutivo- presionará para que Sánchez elija como vicepresidencia primera a otra mujer, manteniendo así las actuales tres vicepresidentas femeninas.
En cuando al equilibrio territorial, Sánchez está obligado a incorporar un ministro más del PSC al Gabinete, y mantener la influencia en el Ejecutivo de ministros procedentes de las federaciones de Andalucía, Valencia y Canarias.