Zapatero dice que es “el mejor momento de la historia de España”… y no se refiere al Judicial
El expresidente socialista proclamó en la clausura de la Escuela de Gobierno del PSOE en Castilla-León que el país disfruta una etapa excepcional, marcada —según su visión— por estabilidad, prosperidad y progreso. La afirmación llega mientras el Ejecutivo afronta causas abiertas, condenas, escándalos económicos, redes clientelares, comisionistas, intermediarios de dudosa reputación y episodios que cuestionan la limpieza institucional

El expresidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero
Puro ZP: José Luis Rodríguez Zapatero ha asegurado este sábado que España atraviesa “el mejor momento de su historia”. Lo dijo convencido, sonriente, como quien presenta un país en calma, próspero y sin sobresaltos. Según el expresidente, el clima social es “el mejor”, la economía “progresa”, el empleo “está en cifras históricas” y la cohesión territorial “vive su etapa más tranquila en décadas”. Una España casi perfecta… aunque el decorado real sea bastante menos armónico.
Porque la frase, pronunciada en plena clausura de la Escuela de Gobierno del PSOE, coincide con una situación institucional que invita más al arqueo de cejas que al aplauso. El “mejor momento” declarado llega justo cuando el Fiscal General del Estado ha sido condenado, cuando la esposa del presidente Pedro Sánchez está investigada, cuando su hermano figura como imputado y cuando su partido navega entre comisionistas, intermediarios, sobres, facturas dudosas, excursiones gastronómicas, chistorras, fontaneras del fango y amistades tan rentables y ligeras de ropa como incómodas.
A todo ello se suma la omnipresente sombra de la presunta financiación ilegal del PSOE, el ya célebre “caso Koldo”, las derivadas políticas que salpican a Ábalos y Cerdán, y ahora el eco del comportamiento del ministro Torres, convertido en personaje recurrente de cualquier recuento de polémicas. Un panorama que, visto desde fuera, hace que la frase de Zapatero adquiera un tinte involuntariamente cómico.
Sin embargo, el expresidente insistió en que estos años representan “el periodo de mayor progreso, convivencia y estabilidad de nuestra historia democrática”. Destacó que “no hay violencia política”, que “las instituciones funcionan” y que España vive “un tiempo histórico de prosperidad y derechos”. El auditorio socialista aplaudió, consciente quizá de que el mensaje buscaba reforzar el relato fantástico del Partido Socialista en uno de sus momentos más delicado... sí, de su historia.
Porque si este es “el mejor momento de la historia”, la cronología incluye una singular colección de episodios: desde un fiscal general condenado hasta una red de contratos investigados, pasando por acusaciones cruzadas, altos cargos dimitidos, colaboradores detenidos y la permanente sospecha sobre prácticas poco edificantes.
Para los defensores del Gobierno, las palabras de Zapatero son un mensaje de ánimo. Para el resto de ciudadanos, un eslogan grosero imposible de encajar con la realidad. Para cualquiera que lea la hemeroteca reciente, un chiste involuntario con un protagonista convencido de que el telón de fondo no es barro… sino oro. Puro ZP.