La defensa de Elisa Mouliaá pide ratificar el procesamiento de Íñigo Errejón por agresión sexual
En el documento, al que ha tenido acceso ESDiario, la abogada de la actriz asegura que quedó acreditada «una ausencia clara de consentimiento en seis episodios clave» de la noche de octubre de 2021, rechaza que el retraso de tres años en la denuncia reste credibilidad («es una reacción típica del trauma, la vergüenza y el miedo»).
Elisa Mouliaá
El abogado de la actriz Elisa Mouliaá, Alfredo Arrién de Paredes & Asociados Abogados, ha solicitado al juez que confirme y ratifique el auto de procesamiento contra el exdiputado Íñigo Errejón por un presunto delito de agresión sexual, al considerar que ha quedado plenamente acreditada «una ausencia clara de consentimiento».
En un escrito al que ha tenido acceso ESDiario y que ha sido presentado ante el juzgado, la defensa de Mouliaá se opone al recurso de reforma interpuesto por Errejón contra la resolución del juez instructor que acordó abrir juicio oral por la presunta agresión sexual ocurrida una noche de octubre de 2021.
En su recurso, Errejón cuestionaba la denuncia como «tardía» presentada tres años después de los hechos y tras su dimisión política, y la calificaba de «motivación espuria», alegando que el único propósito de la actriz habría sido «obtener una notoriedad e ingresos de los que carecía hasta ese momento».
La representación legal de Mouliaá rechaza tajantemente que se intente desacreditar a su clienta por el retraso en la denuncia y califica este argumento de «profundamente erróneo» y desconociendo «por completo la dinámica psicológica de las víctimas de hechos traumáticos». Insiste en que «el retraso en la denuncia no es un signo de inconsistencia, sino una reacción típica asociada al trauma, la vergüenza, el miedo y el bloqueo», y cita para ello los informes psiquiátricos incorporados a la causa que evaluaron a la actriz tras los hechos denunciados.
En relación a las críticas de Errejón sobre las apariciones y declaraciones de Mouliaá en medios de comunicación tras hacer pública la denuncia, su letrado subraya que esas entrevistas «carecen de eficacia probatoria y no vincularán al juzgador». Explica que en sus primeras apariciones públicas la actriz «trató de dar una imagen de fortaleza irreal» que no debe servir para cuestionar su credibilidad, y recuerda que los contenidos mediáticos suelen ser «sensacionalistas y sesgados», guiados por «el binomio máxima libertad y necesidad de lucro» y orientados a generar impacto en la opinión pública.
Por ello, solicita al juez que desestime por completo esas entrevistas como elemento de valoración, al tratarse de «material extraprocesal carente de garantías» que no forma parte de la prueba practicada en instrucción ni lo hará en el juicio oral, y que no puede utilizarse para poner en duda el testimonio prestado por Mouliaá en sede judicial «de forma coherente» y «con todas las garantías».
Finalmente, la defensa de la actriz mantiene que de las diligencias practicadas durante la instrucción se desprende «una ausencia clara de consentimiento en seis episodios clave» de aquella noche, y que el comportamiento posterior de la víctima no puede interpretarse en modo alguno como aceptación o consentimiento de los hechos denunciados.