soplo
Zapatero, en el punto de mira: todo apunta a un chivatazo al detenido de Plus Ultra
El expresidente se reunió 72 horas antes de la detención con Julio Martínez en un sitio secreto y casualmente el empresario acusado de blanqueo de capitales borró mensajes antes de su arresto

El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero
El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, vuelve a situarse en el centro de una tormenta política por sus amistades turbias y movimientos en la sombra tras conocerse que se reunió en secreto con Julio Martínez, directivo de la aerolínea con vínculos con Venezuela de Plus Ultra, sólo 72 horas antes de que el empresario fuera detenido por blanqueo de capitales. La coincidencia temporal, unida a movimientos sospechosos previos al arresto como el borrado de mensajes, ha hecho saltar todas las alarmas sobre si se trató de un chivatazo o de un soplo.
Según adelanta El Debate, Zapatero mantuvo un encuentro clandestino el pasado 8 de diciembre con el dueño de Plus Ultra, en un operativo rodeado de discreción y medios oficiales. Julio Martínez salió de su domicilio en el barrio de Salamanca cargado con documentación y se dirigió a una zona sin cobertura telefónica en El Pardo, donde le esperaba el expresidente del Gobierno dentro de un vehículo oficial del Ministerio del Interior, y se dirigieron a un camino de un monte de acceso restringido y vigilado.
El despliegue que rodeó la cita refuerza las sospechas sobre Zapatero. Hasta cuatro vehículos oficiales con matrícula reservada y al menos seis agentes participaron en el encuentro, que terminó en el restaurante El Torreón, completamente vacío en ese momento. Antes de acceder, los escoltas comprobaron el local, mientras que el expresidente del Gobierno y el empresario detenido de Plus Ultra conversaban a salvo de miradas indiscretas. Lo más inquietante para los investigadores es que el empresario borró mensajes y correos electrónicos en los días previos a la detención. La UDEF considera este borrado de pruebas especialmente relevante, dado que se produce justo después de la reunión con el expresidente y antes de que la Policía actuara, y desata la sospecha de un chivatazo.
La sombra de Zapatero ya planeaba sobre el rescate de Plus Ultra, una operación sufragada con 53 millones de euros de dinero público. El exministro José Luis Ábalos, actualmente en la cárcel, llegó a afirmar que fue Zapatero quien presionó para que el Gobierno de Pedro Sánchez aprobara el rescate a la aerolínea vinculada a Venezuela, una decisión que ahora vuelve a estar bajo sospecha a la luz de los últimos acontecimientos. A esta cadena de indicios se suma otro elemento incómodo para Zapatero: Julio Martínez es cliente de Whathefav SL, la agencia fundada por Alba y Laura Rodríguez, hijas del expresidente. La relación profesional con el entorno familiar de Zapatero refuerza la idea de que no se trataba de un encuentro casual, sino de una relación fluida y continuada.
El secretario general del PP, Miguel Tellado, ha señalado públicamente que Zapatero pudo dar un “soplo” al empresario detenido de Plus Ultra. “Reunión, limpieza y detención”, ha resumido, subrayando que el imputado borró pruebas tras verse con el expresidente. Tellado ha exigido explicaciones inmediatas y ha reclamado a Pedro Sánchez que aclare si el encuentro de Zapatero fue una simple casualidad o un chivatazo en toda regla. En definitiva, el expresidente socialista, una vez más, aparece en el epicentro de una historia de maniobras en la sombra y amistades oscuras.