Testigos incriminan a Laiglesia: confirman que vivía en el piso desde se arrojó a Helena Jubany
Veinticuatro años después del brutal asesinato de la bibliotecaria Helena Jubany en Sabadell, la justicia ha dado un giro histórico: Santiago Laiglesia, principal sospechoso y eterno señalado por la familia de la víctima, permanece en prisión provisional desde finales de noviembre tras detectarse su ADN en el suéter de la joven, un indicio decisivo que rompe décadas de impunidad y acerca el caso a un juicio oral.
Helena Jubany.
A 18 de diciembre de 2025, Santiago Laiglesia, de 55 años, permanece en prisión provisional comunicada y sin fianza en el centro penitenciario de Brians 1 desde el 28 de noviembre de 2025. La jueza del Juzgado de Instrucción nº 2 de Sabadell decretó esta medida tras su comparecencia, en la que se acogió a su derecho a no declarar y no explicó la presencia de su ADN en el suéter de la víctima. La decisión se basa en un riesgo elevado de fuga y de destrucción de pruebas, considerando la gravedad de los indicios acumulados, entre ellos el hallazgo genético que sitúa a Laiglesia en contacto directo con Helena Jubany en el momento crítico.
Recientes declaraciones de testigos, incluyendo familiares de Montserrat Careta, pareja de Laiglesia en 2001, han ratificado que este residía de forma habitual en el piso de la calle Calvet d’Estrella de Sabadell, con acceso directo a la azotea desde donde se precipitó el cuerpo. Estos testimonios refuerzan la conexión con el lugar del crimen y descartan que Careta, quien se suicidó en prisión en 2002 proclamando su inocencia, actuara sola para mover y arrojar el cuerpo sedado.
El avance decisivo llegó con informes forenses de la Policía Nacional en 2024 y 2025, que detectaron ADN compatible con el de Laiglesia en el suéter de Jubany, especialmente en la zona trasera, con una probabilidad miles de millones de veces superior a cualquier otro perfil. Otros rastros no coinciden con él ni con Xavi Jiménez, el otro investigado, mientras que pruebas recientes descartaron el ADN de Ana Echaguíbel, antigua sospechosa.
España
24 años después, el principal sospechoso del crimen de Helena Jubany entra en prisión
David González
Xavi Jiménez sigue investigado por su posible implicación en los mensajes anónimos previos al crimen, enviados en septiembre y octubre de 2001 con bebidas adulteradas con benzodiacepinas, considerados ensayos para el homicidio. Análisis caligráficos y digitales atribuyen parte de los textos a él, con referencias a intereses compartidos en la Unió Excursionista de Sabadell (UES).
La instrucción, reactivada en 2020 gracias a la perseverancia de la familia de Jubany y avances tecnológicos, impulsados también por el impacto del programa Crims de TV3, progresa hacia un posible juicio oral en 2026. Coartadas iniciales de Laiglesia y Careta han sido desmontadas, y la Fiscalía ve en el ADN y los testimonios un cambio cualitativo que rompe décadas de impunidad.
La defensa de Laiglesia cuestiona la fiabilidad de algunos análisis genéticos, atribuye el ADN a contactos habituales en la UES y destaca su arraigo. La familia de la víctima celebra estos desarrollos como un paso histórico hacia la justicia.
Helena Jubany, bibliotecaria y periodista de 27 años, fue hallada muerta el 2 de diciembre de 2001 en el patio interior del edificio, desnuda, con quemaduras y tras ser sedada con Noctamid durante dos días. En el piso se encontraron cerillas similares a las usadas en el cadáver y envases del sedante. El caso, archivado en 2005 tras una instrucción criticada, siempre señaló al entorno de la UES, donde coincidían víctima y sospechosos. La motivación sigue sin esclarecerse por completo, pero la investigación actual se centra en la posible colaboración entre Laiglesia y Jiménez.