Rueda se pone el delantal y Galicia triunfa en Navidad con un vídeo genial
El presidente gallego protagoniza una felicitación irreverente, con bromas sobre la actualidad, personajes reconocibles y orgullo de tierra, que ha conquistado a miles de usuarios por su tono cercano y socarrón

Alfonso Rueda, en su felicitación navideña de 2025
Alfonso Rueda ha vuelto a demostrar que la política también puede comunicarse desde el humor y la ironía. El presidente de la Xunta y líder del PP gallego ha protagonizado un vídeo navideño que se ha viralizado rápidamente por su tono desenfadado, sus guiños a la actualidad política nacional y una puesta en escena que reivindica Galicia, su gente y sus productos.
En la grabación, Rueda aparece poniéndose el delantal y participando en una celebración improvisada en la que desfilan personajes y situaciones reconocibles para cualquier espectador atento a la política española. Uno de los momentos más comentados es la aparición de un individuo con notable parecido a José Luis Ábalos, rodeado de señoritas a las que llama “chistorras”, mientras Rueda se pregunta con sorna: “¿pero éste no estaba en prisión?”.
El vídeo juega constantemente con ese humor popular tan gallego, combinando ironía, retranca y actualidad. No faltan referencias indirectas al famoso Peugeot, exclamaciones espontáneas como “¡vaya banda!” ni una escena en la que un pequeño apagón se resuelve en cuestión de segundos, con Rueda manteniendo la calma y el tono cómplice.
Entre los detalles que han generado más comentarios en redes destaca la presencia de una mujer (una charo, de hecho) con una camiseta en la que se lee “no a todo”, una pulla fina al clima político actual y a la política del bloqueo permanente. Todo ello sin discursos grandilocuentes ni mensajes institucionales clásicos, aunque sí aparecen haciendo sus cameos políticos gallegos del PP como Feijóo y Mariano Rajoy.
Más allá de las bromas, el vídeo funciona como una reivindicación clara de Galicia: su carácter, su sentido del humor, su forma de afrontar los problemas y su orgullo por lo propio. Productos, ambiente festivo y escenas cotidianas sirven de hilo conductor para una felicitación navideña que huye del cartón piedra y apuesta por la cercanía.
La iniciativa ha sido ampliamente aplaudida por su originalidad y por conectar con un público cansado de mensajes políticos acartonados. En un contexto nacional marcado por escándalos, tensión y descrédito institucional, la propuesta de Rueda opta por la risa inteligente y el guiño cómplice como forma de comunicación.
El resultado es un vídeo que no solo felicita la Navidad, sino que refuerza una imagen política: la de un presidente que se mueve cómodo en el terreno de lo cotidiano, que entiende los códigos sociales y que utiliza el humor como herramienta para conectar con la ciudadanía sin perder el mensaje.