Junts aprovecha para hacer sangre del batacazo del PSOE en Extremadura y certifica uno de los peores augurios para Sánchez
La debacle socialista en tierras extremeñas no solo deja su peor resultado histórico: también provoca que Junts, socio de investidura que Pedro Sánchez quiere recuperar tras su ruptura reciente, vuelva a la carga.

Pedro Sánchez durante la rueda de prensa en Moncloa del balance del año 2025.
Si Sánchez quiere recuperar para la causa a Junts lo tiene realmente difícil. Tras la ruptura con los de Carles Puigdemont desde Moncloa y Ferraz la reacción fue clara: vamos a hacer todo lo posible para cumplir con las promesas hechas a cambio de los siete votos independentistas. Sin embargo, la respuesta que venía de vuelta no era la más esperanzadora y con el paso de los días y los acontencimientos, menos aún.
Se confirma por ejemplo con la reacción a la debacle del PSOE en Extremadura, con los socialistas consiguiendo el peor resultado de toda la historia en una Comunidad en la que han ganado 10 de 12 veces que se han celebrado comicios. Pero, el actual PSOE desde luego que no está para tirar cohetes. Presentar un candidato imputado tampoco es la mejor opción. Nunca lo es pero menos aún si cabe si tus dos últimos secretarios de Organización van a acabar entre rejas. Es por ello que Junts (inteligentemente por otra parte) se quiere alejar lo máximo posible.

José Manuel Albares y Pedro Sánchez tras Puigdemont en el Parlamento Europeo
Por lo tanto, el golpe llega desde uno de los socios que hasta hace nada sostenían a Pedro Sánchez, con un mensaje directo a hacer sangre: el Ejecutivo es débil, está desgastado y paga en las urnas meses de crisis, escándalos y descrédito político. Que el aviso venga precisamente de este socio parlamentario subraya la gravedad del momento.
El portavoz de Junts en el Senado, Eduard Pujol, ha señalado este lunes que los resultados electorales en Extremadura -donde el PSOE ha perdido diez escaños- evidencian la “absoluta debilidad” del Gobierno de Pedro Sánchez. Una afirmación que adquiere especial relevancia en un contexto marcado por la pérdida de apoyos y el deterioro de la imagen socialista. De esta manera, los de Puigdemont se suman al discurso y vincula directamente el desplome electoral con la falta de credibilidad del Ejecutivo.
Un recado para lanzar el recordatorio de siempre y exigir a Sánchez que cumpla los acuerdos firmados con su formación si quiere mantener la estabilidad parlamentaria. El dirigente independentista ha reclamado una “remodelación de la actitud” del Gobierno en Cataluña, más allá de los cambios ministeriales anunciados por Sánchez, entre ellos la incorporación de Milagros Tolón como nueva ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes.
Extremadura se convierte así en el primer aviso serio de que el desgaste del PSOE ya no se limita a la oposición, sino que se extiende a quienes hasta ahora garantizaban su supervivencia parlamentaria. Un mensaje desde Junts que certifica uno de los peores augurios: no van a recuperar su apoyo. Eso lo deja aún más si cabe en una situación de debilidad que, eso sí, va a estirar hasta el final tal y como ha dejado claro en numerosas ocasiones.