Sumar condena la intervención de EEUU en Venezuela y tilda de “piratería imperialista” los ataques

El grupo parlamentario de ultraizquierda condena la ofensiva estadounidense y exige al Gobierno español, del que forma parte, que rechace la operación, aunque sus palabras suenan a indignación de manual frente a un tirano que masacra a su pueblo

La vicepresidenta segunda, de la cuota Sumar, Yolanda DíazJesus Hellin/STUDIO MEDIA 19

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Mariola López

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Mientras Nicolás Maduro ya no puede moverse ni en sus despachos de Caracas, apresado por Estados Unidos, Sumar ha encontrado su indignación del día: el grupo parlamentario ha calificado la intervención estadounidense como “una gravísima violación de la Carta de Naciones Unidas” y un “acto de piratería imperialista”. Todo un espectáculo de retórica que parece más un ejercicio de postureo que de política con sentido.

“No nos vale mirar hacia otro lado”, advierten, exigiendo que el Gobierno de España, del que obvian que forman parte, “condene estos ataques y se movilice para evitar que se conviertan en el prólogo de ataques e invasión”. Todo ello mientras en Venezuela la capital humea tras bombardeos y la captura de Maduro ya es un hecho según Washington.

Sumar insiste en que Estados Unidos ha cometido “una agresión unilateral injustificada” y que actúa sobre “graves violaciones del derecho humanitario”. Traducido: para ellos, quien se enfrenta a un dictador que ha empobrecido y reprimido a su pueblo es un villano.

Frases como “acto de piratería imperialista” y “agresión unilateral injustificada” suenan más a tuit indignado que a análisis político. La formación ignora convenientemente que Maduro lleva años gobernando con puño de hierro, controlando la prensa, persiguiendo opositores y dejando a millones de venezolanos en la miseria.

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Mientras EE UU lucha por liberar al pueblo venezolano, Sumar se pone el traje de indignados internacionales, criticando desde la comodidad europea a quienes luchan contra la tiranía por mero postureo. El resultado: mucha palabra rimbombante y poca empatía con los venezolanos que sufren la dictadura de Maduro.