Normativa vial
Marlaska anuncia flexibilidad en las sanciones por no llevar la baliza V-16 por un periodo "razonable"
La aplicación de la nueva norma de seguridad vial arrancará con un margen de adaptación para los conductores.

Baliza V16.
La obligación de llevar la baliza luminosa V-16 en los vehículos, en vigor desde el 1 de enero de 2026, no se traducirá de inmediato en multas para los conductores que aún no dispongan de este dispositivo. Así lo ha asegurado el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien ha señalado que se aplicará un “periodo razonable” de adaptación antes de comenzar a sancionar, con el objetivo de facilitar la transición hacia el nuevo modelo de seguridad vial impulsado por la Dirección General de Tráfico.
Un cambio obligatorio con aplicación progresiva
Desde comienzos de este año, la normativa de tráfico establece que todos los turismos, furgonetas y vehículos autorizados a circular por vías interurbanas deben llevar una baliza V-16 homologada como único sistema legal de preseñalización de accidentes o averías. Este dispositivo sustituye definitivamente a los tradicionales triángulos de emergencia, que dejan de estar permitidos por los riesgos que conllevan para los conductores.
Interior ha querido lanzar un mensaje de calma. Aunque la obligación es ya efectiva, las fuerzas y cuerpos de seguridad priorizarán en esta primera fase la labor informativa y pedagógica frente a la sancionadora. El objetivo es que los conductores conozcan la nueva norma, entiendan su funcionamiento y dispongan de tiempo suficiente para adquirir un dispositivo conforme a la regulación vigente.
Qué es la baliza V-16 y cómo funciona
La baliza V-16 es un dispositivo luminoso de emergencia diseñado para señalizar un vehículo inmovilizado sin que el conductor tenga que salir del coche. Se activa manualmente y se coloca sobre el techo del vehículo, donde emite una luz intermitente de alta intensidad visible en 360 grados y a gran distancia, incluso en condiciones de baja visibilidad.
Una de sus principales novedades es que los modelos homologados incorporan conectividad. Al activarse, la baliza envía de forma automática y anónima la ubicación del vehículo a la plataforma digital de la DGT, lo que permite que la incidencia aparezca reflejada en los sistemas de gestión del tráfico y en los navegadores de otros usuarios de la vía. Esta comunicación en tiempo real mejora la prevención de accidentes secundarios y agiliza la respuesta ante situaciones de emergencia.
Multas previstas una vez finalice el periodo de adaptación
Una vez finalice el plazo de adaptación anunciado por el Ministerio del Interior, no llevar la baliza V-16 obligatoria o utilizar un dispositivo que no esté homologado podrá conllevar una sanción económica. Estas infracciones están tipificadas como leves y podrán ser castigadas con una multa de hasta 200 euros, sin pérdida de puntos del carné de conducir.
Las autoridades recuerdan que la responsabilidad de cumplir con esta obligación recae siempre en el conductor, independientemente de que el vehículo sea nuevo o antiguo, propio o de alquiler. También advierten de que disponer de una baliza no conectada o que no cumpla los requisitos técnicos exigidos será considerado equivalente a no llevarla.