primer informe del accidente en rodalies
Accidente en Gélida: la caja negra del tren confirma que el maquinista solo tuvo 5 segundos para frenar antes de chocar
El primer informe oficial sobre el accidente de Rodalies en Gélida confirma un dato clave: el maquinista, que murió a consecuencia del impacto, apenas dispuso tiempo para reaccionar antes de chocar contra el muro desplomado. La colisión dejó un maquinista en prácticas fallecido y 37 heridos.

Operarios trabajan en la retirada del tren de Rodalies accidentado entre las estaciones de Sant Sadurní d’Anoia y Gelida.
Cinco segundos. Ese fue el escaso margen de tiempo que tuvo el maquinista en prácticas del tren de Rodalies para intentar evitar una tragedia que acabó con su propia vida y dejó 37 personas heridas. Así lo recoge el primer informe preliminar elaborado por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) tras analizar los datos de la caja negra del convoy siniestrado en Gélida (Barcelona).
El documento sitúa el accidente el martes 20 de enero a las 21:23 horas, cuando un tren de la línea R4, que circulaba en doble composición y a una velocidad aproximada de 60 kilómetros por hora, colisionó contra un segmento de muro de hormigón que se había desprendido sobre la vía debido a la lluvia.
Según el informe y basándose en los datos de la caja negra del convoy, desde el inicio de la frenada hasta el impacto transcurrieron apenas cinco segundos, durante los cuales el tren recorrió unos 50 metros. Un margen extremadamente reducido que, de acuerdo con la CIAF, explica la imposibilidad material de evitar el choque. No obstante, el organismo dependiente del Ministerio de Transportes subraya que estos datos deberán ser analizados en mayor profundidad y contrastados con los registros del Puesto de Mando, que se solicitarán a Adif, antes de extraer conclusiones definitivas.
Un muro desplomado bajo la AP-7
El elemento contra el que impactó el tren era un segmento prefabricado que formaba parte de la aleta de una pérgola situada bajo la autopista AP-7, infraestructura que permanece cortada al tráfico en ese punto por motivos de seguridad. En el momento del accidente, el muro se encontraba inclinado aproximadamente 45 grados, invadiendo el gálibo de paso ferroviario. El choque provocó que el bloque de hormigón se incrustara en la cabina del tren.

Operarios trabajan en la retirada del tren de Rodalies accidentado en Gélida, a 22 de enero de 2026, en Barcelona.
Aunque el tramo donde se produjo el siniestro es recto, las condiciones de visibilidad eran muy adversas: era de noche y llovía con intensidad, factores que complicaron aún más cualquier posibilidad de reacción. Como consecuencia directa del impacto falleció el maquinista en prácticas que se encontraba en la cabina. Además, resultaron heridas 37 personas, cinco de ellas de gravedad, entre las que figuran el maquinista titular del tren y otros dos conductores en formación.
Investigación de los hechos
La CIAF movilizó un equipo formado por una investigadora y el secretario de la Comisión, que se desplazaron hasta Gélida la mañana del miércoles desde Madrid y Córdoba. Allí inspeccionaron el escenario del accidente, prestando especial atención al estado del muro desplomado y a los daños sufridos por el material rodante.
También se examinó el tramo de la AP-7 situado sobre el punto del siniestro. A partir de esta primera recopilación de datos, la Comisión considera que el desplome del muro pudo producirse como consecuencia del empuje del agua acumulada en el trasdós, provocado por las intensas lluvias registradas tanto el día del accidente como en jornadas anteriores.

El tren accidentado, a 20 de enero de 2026, en Gelida, Barcelona.
En las siguientes etapas del proceso se estudiarán en detalle el diseño estructural y el estado del muro, los sistemas de drenaje existentes en esa zona de la autopista, así como las inspecciones y actuaciones realizadas con anterioridad. También se analizarán los registros meteorológicos de los días previos y del propio día del accidente. Según marca la normativa vigente, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios dispone inicialmente de un plazo máximo de un año para publicar el informe final.
Rodalies empieza a recuperar la normalidad entre las exigencias de los maquinistas y la desconfianza de los viajeros
Mientras avanza la investigación, el servicio de Rodalies ha comenzado este viernes a recuperar una cierta normalidad tras dos días consecutivos prácticamente sin trenes en Cataluña. La reanudación, sin embargo, se está produciendo en un contexto marcado por la desconfianza de los viajeros, estaciones visiblemente más vacías y un refuerzo del transporte alternativo que se mantendrá activo al menos hasta el próximo miércoles. Después del accidente mortal del martes y del corte de un tramo de la AP-7, los convoyes han vuelto a circular de forma progresiva: la línea R2 norte se reactivó durante la noche y el resto lo hizo a partir de las seis de la mañana, aunque con frecuencias inferiores a las habituales.
El restablecimiento del servicio llega tras el plante de los maquinistas, que durante dos jornadas consecutivas han paralizado Rodalies al considerar insuficientes las garantías de seguridad ofrecidas tras el siniestro mortal en Gélida. Esta protesta dejó el jueves a más de 400.000 viajeros sin tren, pese a que la Generalitat había anunciado que el servicio funcionaría con normalidad. Las inspecciones adicionales realizadas durante la noche por Renfe y Adif junto al colectivo de conductores permitieron detectar nuevas incidencias, lo que obligó a restringir temporalmente la circulación en la línea R4 entre Molins y Martorell y en la R1 entre Badalona y Montgat durante las primeras horas de la mañana.
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