Marlaska defiende la actuación de la Guardia Civil en Adamuz: "Creo que fue una respuesta bastante razonable"
El ministro de Interior se defiende en base a su cronología, que apunta a las 20.15, media hora después del accidente, cuando los agentes tuvieron constancia del Alvia.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, comparece en la sede de la Dirección General de la Guardia Civil.
La tragedia ferroviaria de Adamuz ha vuelto a poner bajo el foco al ministro del Interior después de que en las últimas horas se esté cuestionando la rapidez del operativo y en especial la llegada de efectivos de emergencia al Alvia siniestrado. Fernando Grande-Marlaska se ha visto obligado a dar explicaciones públicas y ha hecho defensa cerrada de su departamento, apelando a la “celeridad” y “eficacia” de la Guardia Civil la noche del accidente.
En una entrevista en TVE, el ministro de Interior ha defendido que la activación de los medios fue “bastante razonable” y ha negado que se tardara más de una hora en conocer que había dos trenes implicados en la zona cero: el Iryo, que descarriló cuando se dirigía a Madrid, y el Alvia que circulaba en sentido contrario hacia Huelva.
Según Marlaska, la primera alerta llegó al Centro de Operaciones y Servicios (COS) de la Guardia Civil de Córdoba a las 19.47 horas. Trece minutos después, a las 20.00 horas, una primera patrulla ya se encontraba en el lugar del accidente, donde el Iryo. Fue esa misma patrulla, explica el ministro, la que solicitó refuerzos quince minutos más tarde al comprobar la magnitud de la tragedia.
A las 20.15 horas (más de media hora después del choque), según la versión de Interior, una segunda patrulla tuvo conocimiento de que el siniestro no afectaba a un solo convoy, sino que había un segundo tren implicado. Y a las 20.30 horas (45 minutos después del siniestro), Marlaska sostiene que ya estaban desplegados medios sanitarios, protección civil y bomberos en el escenario cercano al Alvia.
El ministro ha evitado cualquier autocrítica y ha subrayado que “nadie ha puesto en duda la profesionalidad, la celeridad, la eficacia y la eficiencia” de los medios desplegados. Un mensaje que contrasta con las dudas generadas por la gestión inicial de una emergencia de alto impacto y con el debate abierto sobre si la respuesta institucional estuvo realmente a la altura.