Teruel también existe y está harto: insultos a Sánchez antes de su mitin con Alegría
El presidente intenta contrarrestar el enfado ciudadano defendiendo a Óscar Puente y cargando contra PP y Vox, mientras la calle le recuerda entre gritos el abandono de la provincia y el hartazgo con el sanchismo
Pedro Sánchez, durante el mitin en Teruel
Pedro Sánchez no tuvo precisamente un recibimiento amable en su visita a Teruel. El presidente del Gobierno fue recibido entre gritos, abucheos e insultos a la entrada del mitin celebrado este domingo, en una escena que volvió a evidenciar el profundo malestar de buena parte de la ciudadanía con la gestión del Ejecutivo.
Varios vecinos se concentraron a las puertas del recinto para mostrar su enfado, coreando consignas como “¡Fuera!” o “¡Vete ya!”, además de reproches directos por el abandono institucional que, denuncian, sufre la provincia desde hace años. “Teruel también existe”, el popular lema de la privincia, volvió a resonar con fuerza, esta vez acompañado de un tono claramente de hartazgo con el Gobierno central.
Lejos de rebajar la tensión, Sánchez optó por elevar el tono político dentro del mitin. Cargó contra la oposición asegurando que “Vox tira del ronzal y el PP allá que va. Dicen una cosa y hacen la contraria en función de lo que les diga Vox”, en una intervención muy aplaudida por los suyos, pero que contrastó con el enfado palpable en la calle.
Apoyo a Óscar Puente
El presidente también cerró filas con el ministro de Transportes, Óscar Puente, tras la tragedia ferroviaria de Adamuz, defendiendo que “no van a dar lecciones a un ministro como Puente que ha estado al pie del cañón y dando la cara desde el primer momento de la tragedia”. Sánchez insistió en que el Gobierno “va a acompañar hoy, mañana y los días que hagan falta” a las víctimas: “Siempre les vamos a acompañar”. A menos que haya un cumpleaños de por medio, se le olvidó apostillar.
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En clave electoral, el jefe del Ejecutivo planteó las elecciones aragonesas como una disyuntiva entre dos modelos y pidió el voto para el PSOE. “Aragón no necesita ni los insultos, ni la soberbia de Azcón, ni la misoginia ni tampoco el odio de Abascal. Aragón necesita Alegría, y la alegría la va a traer el Partido Socialista”, proclamó.
Sin embargo, fuera del mitin, el mensaje que se escuchaba era otro muy distinto: más allá de los discursos, en Teruel crece la sensación de abandono, promesas incumplidas y cansancio con un Gobierno que, para muchos, solo se acuerda de la España vaciada cuando hay campaña electoral.