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Elon Musk pone a bailar a la izquierda con su Dirty Sánchez: "Todos criticando mientras pagan a X"

El dueño de Tesla y Twitter responde a la prohibición del presidente del acceso a las redes a menores de 16 años con un "traidor a España" y "tirano" y solivianta al sanchismo que sale en tromba creyéndose adalides de la democracia

Pedro Sánchez y Elon Musk

Pedro Sánchez y Elon Musk

Enrique Martínez Olmos

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Pedro Sánchez ya tiene cortina de humo semanal. Esta vez la lanzó desde Dubái, un país que no es precisamente ejemplo de libertades, donde el presidente anunció con gesto solemne que el Gobierno prohibirá el acceso de los menores de 16 años a las redes sociales. Una medida presentada como cruzada moral y recibida como lo que es: otra maniobra de desviación envuelta en retórica paternalista de un Ejecutivo que luego te permite hormonarte o cambiar de sexo con menos años. Pero lo que el sanchismo no esperaba era la reacción de Elon Musk.

En concreto, Elon Musk, propietario de X -antes Twitter- y Tesla, respondió con la sutileza que le caracteriza. En un primer mensaje calificó a Pedro Sánchez como “el verdadero fascista totalitario”. En un segundo fue más allá, bautizándolo como ‘Dirty Sánchez’, añadiendo que “el sucio Sánchez es un tirano y un traidor al pueblo de España”. El mote se hizo viral en cuestión de minutos. Y entonces pasó lo previsible: el sanchismo sacó su loroparque a escena.

Ministros, cargos intermedios del PSOE y coros mediáticos del equipo de opinión sincronizada salieron en tromba a defender al presidente como si Elon Musk hubiera declarado la guerra a la democracia española. La consigna fue clara: un multimillonario extranjero, además etiquetado convenientemente como ultraderecha -como todo lo que no siga la consigna del PSOE-, no puede decirle a España cómo gobernarse. Curioso argumento viniendo de quienes se consideran la encarnación del pueblo pero no se atreven a convocar elecciones. El ministro Óscar López proclamó que “todo el dinero de Musk permite comprar una red social, pero no la soberanía de un país democrático” mientras su compañero Ángel Víctor Torres subió el tono dramático: “Este señor, actuando cual villano de 007, no soporta que un Gobierno serio como el de España quiera proteger a la infancia”.

Pero aquí viene la parte incómoda, la que el sanchismo preferiría borrar con decreto. Toda esa izquierda indignada está en X -antes Twitter-. No sólo eso: muchos pagan por la cuenta verificada. Critican a Elon Musk mientras engordan su plataforma, amplifican su red y aceptan sus reglas. La rebeldía pagada versión digital. Más aún: bajo los tuits del también dueño de Tesla aparecieron miles de comentarios de españoles celebrando el mensaje. “Hasta fuera saben cómo es Pedro Sánchez”, “es la mayor desgracia que le ha pasado a España en mucho tiempo”, “está enfadado porque se expuso su plan de reemplazo”, en referencia a la regularización masiva de inmigrantes. A varios de esos mensajes, Musk respondió con un simple y demoledor “yeah”. En definitiva, así está la izquierda española: indignados y bailando al ritmo de Dirty Sánchez, mientras pagan religiosamente su cuota mensual a la red social del empresario que dicen despreciar.

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