caso koldo
Salazar admite pagos en efectivo del PSOE y se blinda ante el acoso sexual: "Siempre respeté a mis compañeras"
Asegura que con Pedro Sánchez llegó a forjar una relación estrecha, aunque lleva ocho meses sin mantener contacto con el presidente

El exdirigente socialista Paco Salazar comparece durante la Comisión de Investigación del ‘caso Koldo’, en el Senado, a 5 de febrero de 2026, en Madrid (España).
La comisión del Senado que investiga el llamado caso Koldo ha citado a declarar a Francisco Salazar, antiguo cargo de La Moncloa. El órgano parlamentario trata de esclarecer el papel de Koldo García Izaguirre en operaciones del sector público, incluyendo adjudicaciones, permisos, ayudas y otras gestiones vinculadas al Gobierno.
Salazar ha llegado a la comparecencia sin hacer ninguna declaración previa. Anteriormente a. esta comisión había sido apartado del PSOE el pasado mes de julio, cuando se conocieron varias acusaciones por presunto acoso sexual. En el plano político, fue una pieza relevante dentro del círculo de Pedro Sánchez: participó de forma destacada en la campaña interna de 2017 que devolvió al actual presidente del Gobierno, Pedro. Sánchez el liderazgo del partido y, posteriormente, mantuvo una relación de estrecha colaboración con él.
El Partido Popular, que controla el Senado gracias a su mayoría absoluta, ha impulsado su citación. Los populares sostienen que Salazar puede aportar información clave, al considerar que conoce de primera mano tanto lo ocurrido en aquellas primarias como supuestas maniobras internas relacionadas con el grupo conocido como a "banda del Peugeot".
España
El "juego sucio" de Pilar Alegría: contrata influencers para desprestigiar a Azcón
Patricia Rodríguez Corchado
“Siempre he tratado con respeto a mis compañeras”
Aunque ha tratado de esquivar las preguntas sobre las acusaciones de presunto acoso sexual a compañeras del partido socialista, Salazar sí ha querido dejar una explicación sobre su salida. Ha asegurado que decidió apartarse por el impacto que la polémica tuvo en su entorno familiar. En ese contexto, ha defendido su conducta y ha afirmado que "siempre he tratado con respeto a todas las mujeres con las que ha trabajado, tanto en el plano profesional como en el personal".
Las primarias de Sánchez
Salazar ha rechazado de plano que Sabiniano Gómez, suegro de Pedro Sánchez, aportara 100.000 euros para impulsar la campaña de las primarias del actual presidente. En su versión, esa afirmación "no se ajusta a la realidad". También ha señalado que, pese a la cercanía que llegó a tener con Sánchez en aquella etapa, hace ocho meses que no mantiene contacto con él.
Durante su comparecencia, ha reconocido además que en alguna ocasión recibió dinero en sobre del PSOE en efectivo, aunque ha precisado que fueron cantidades reducidas vinculadas a gastos de transporte. Ha explicado que lo habitual era cobrar por transferencia, pero que puntualmente la tesorería del partido le entregó importes en mano.
En cualquier caso, se ha mostrado convencido de que en el partido "no existe financiación ilegal". Ha defendido que el sistema está sometido a controles internos, auditorías externas y la fiscalización del Tribunal de Cuentas.
Sobre Pilar Alegría
Salazar ha relatado que, tras hacerse públicas las denuncias internas en su contra por presunto acoso y comportamientos machistas, mantuvo un encuentro privado con Pilar Alegría. Según su versión, la dirigente socialista no abordó el contenido de las acusaciones no le pidió explicaciones sobre lo ocurrido, y se limitó a interesarse por su situación personal. En concreto, ha asegurado que Alegría únicamente le preguntó por su familia durante esa conversación.
Sin embargo, Pilar Alegría ha reconocido este jueves que fue "un error" reunirse con Paco Salazar después de su salida del PSOE tras las denuncias por acoso. En la SER, ha insistido en que ya dio explicaciones sobre aquella comida y admite ahora que fue un encuentro que no debió celebrarse, a pocos días de las elecciones en Aragón.
Salazar niega presiones internas del PSOE
Paco Salazar ha asegurado que, pese a las denuncias internas por presunto acoso sexual, en ningún momento recibió una petición directa desde la dirección del PSOE para que dimitiera. Según su versión, no hubo una orden explícita ni una exigencia formal para apartarse del cargo, y sostiene que su salida se produjo sin que nadie del partido le reclamara públicamente que diera un paso a un lado