CORRUPCIÓN EN LA MONCLOA
Un Sánchez a la baja, en el cónclave de líderes europeos: le dejan fuera de las decisiones, a pesar de la foto
Ni el canciller alemán, Friedrich Merz, ni la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, han querido invitar a Sánchez a las reuniones que deciden las líneas a seguir, a partir de ahora, de la política comunitaria sobre asuntos económicos, entre otros. España, el único país relevante que se queda fuera de la mesa.
Pedro Sánchez y Georgia Meloni.
Ese supuesto liderazgo y proyección internacional de la que tanto presumían hace no mucho en el ala oeste de Moncloa y en la planta noble de Ferraz -la misma donde Carmen Pano entregó, según su testimonio y el de su chófer, fajos de billetes por supuestas mordidas- nunca fue lo que vendían y jamás será lo que desea el propio Pedro Sánchez.
Si alguna vez tuvo alguna capacidad de influencia en Bruselas, al presidente del Gobierno de coalición PSOE-Sumar le han tomado la matrícula el resto de líderes comunitarios. Sus políticas sobre inmigración, donde la última ocurrencia es la iniciativa de regularizar a extranjeros sin papeles con una simple "declaración responsable" de antecedentes penales no se entiende en Bruselas. Sobre todo, cuando el resto de países miembros de la Unión Europea abrazan ya las medidas adoptadas por Giorgia Meloni.
De hecho, el gabinete que encabeza la política italiana acaba de aprobar 18 artículos que incluyen, además, expulsiones inmediatas de inmigrantes y el traslado de estos a centros situados en terceros países. En definitiva, Meloni blinda sus fronteras, diseña un plan de bloqueo naval y avanza más deportaciones. "Nunca un extranjero tendrá más derechos que un italiano", sentencia Meloni.
Pedro Sánchez, apartado de las reuniones clave
Con este panorama, no es de extrañar que Pedro Sánchez esté completamente apartado de las mesas en las que se decide la política de los 27. Acude para salir en la foto, pero poco más. No hacerse la instantánea con el resto, sería un gesto demasiado feo.
Es cierto que el jefe del Ejecutivo español acude este jueves al retiro informal en el castillo belga de Alden Biesen, organizado por el presidente del Consejo, el portugués António Costa.
Pero también es verdad que ni el canciller alemán, Friedrich Merz, ni la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, han querido invitar a Sánchez a los cónclaves que deciden las líneas a seguir a, partir de ahora, de la política comunitaria sobre asuntos económicos, entre otros. España, el único país relevante que se queda fuera de la mesa.
Un ejemplo claro es esa cita previa que ha juntado en la mañana de este jueves a una quincena de mandatarios, incluido el francés Emmanuel Macron y la presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen. Fuentes cercanas a Presidencia del Gobierno confirmaban a primera hora la no participación del líder socialista en este encuentro.
La Europa de dos velocidades
Von der Leyen ha abierto la puerta a que la Unión Europea avance a dos velocidades si el bloqueo de algunos socios impide tomar decisiones clave a 27, con alianzas en formatos más reducidos que permitan acelerar el calendario en puntos clave que afecten a la competitividad común.
Y es ahí, donde el Ejecutivo español quiere detenerse. Tanto es así, que Sánchez trasladará que España apoya esta propuesta de Europa a varias velocidades para favorecer la integración y más aún "en el contexto actual". Además, el líder del PSOE abogará por impulsar la competitividad de la Unión Europea reforzando las políticas sociales en formación, el "reciclaje del capital humano" y también atrayendo talento extranjero , en un contexto de envejecimiento de la población en el continente.
En ese sentido destacan el reciente acuerdo firmado entre la UE e India para facilitar la llegada de profesionales e investigadores como un ejemplo para avanzar en esta materia y espera que los actuales acuerdos bilaterales puedan escalar a nivel comunitario.