Comisión Mixta
Moncloa se enfrenta hoy al Congreso por las sospechas de injerencias chinas y rusas y el coste estratégico de romper con Israel
Seguridad Nacional comparece en la Comisión Mixta para explicar las alertas por operaciones de influencia, el impacto del veto a Israel en Defensa y el caso Huawei

La directora del Departamento de Seguridad Nacional del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, Loreto Gutiérrez Hurtado
La seguridad nacional vuelve al centro del debate político. Este jueves, el Departamento de Seguridad Nacional de la Presidencia del Gobierno comparece ante la Comisión Mixta de Seguridad Nacional (Congreso-Senado) para informar sobre varios asuntos sensibles: desde la detección de interferencias chinas y rusas en el ámbito de la Inteligencia española, hasta el impacto que puede tener la ruptura de contratos de defensa con Israel en las capacidades estratégicas del país.
La comparecencia, solicitada por el Partido Popular, previsiblemente estará protagonizada por la directora de Seguridad Nacional, la general Loreto Gutiérrez, miembro del Gabinete de la Presidencia del Gobierno. El PP busca que Moncloa aclare si existen riesgos que puedan comprometer la confianza de los socios de la OTAN en los canales de intercambio de información y si el Gobierno ha tomado medidas suficientes para blindar la seguridad compartida.
El foco: Huawei, Estados Unidos y la confianza en la OTAN
El primer gran bloque de la sesión gira en torno a la inquietud generada por el contrato que el Gobierno firmó con la compañía china Huawei, rescindido finalmente en el verano de 2025. El PP eleva el asunto al máximo nivel tras las advertencias procedentes de Estados Unidos, donde dos líderes republicanos de las comisiones de Inteligencia del Congreso pidieron a la Administración de Donald Trump limitar la inteligencia compartida con España por considerar que el acuerdo podía comprometer la seguridad.
Los populares sostienen que el caso Huawei no es un episodio aislado, sino una señal de posibles vínculos o vulnerabilidades frente a actores ligados a Pekín y Moscú. En esa línea, reclamarán explicaciones sobre si el Gobierno tiene constancia de la creación de redes de influencia en círculos de poder político, económico o institucional, orientadas a presionar decisiones estratégicas o aprovechar puntos débiles del Estado.
Desde Moncloa, en ocasiones anteriores, se defendió la adquisición de tecnología de Huawei asegurando que “no existe ningún riesgo de seguridad ni de espionaje”. Sin embargo, la comparecencia llega en un contexto en el que informes oficiales ya han advertido sobre operaciones de influencia y espionaje impulsadas por Rusia y China para infiltrarse en niveles altos del poder.
Ruptura con Israel: el dilema entre política exterior y capacidades militares
El segundo eje de la comparecencia se centra en el impacto de la desconexión con Israel en materia de seguridad y defensa. El PP preguntará directamente por las consecuencias de la rescisión de varios contratos vinculados a material de defensa, enmarcada en el embargo incluido dentro del paquete de medidas para presionar al Estado hebreo por su actuación en Gaza.
Antes del veto, el Ministerio de Defensa había admitido una “dependencia” de ciertos materiales de Inteligencia, tecnología y equipamiento. El plan del Gobierno consistía en sustituir progresivamente esos sistemas por productos diseñados en España o adquiridos a terceros países, sin perjuicio para las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, dio por cerrado el vínculo industrial con Tel Aviv a finales de 2025, lo que abre ahora una pregunta de fondo: si España está preparada para cubrir ese vacío sin afectar a su autonomía tecnológica y militar.
Ucrania: ausencia en reuniones clave y dudas sobre el papel de España
El PP también pedirá explicaciones sobre la ausencia de España en reuniones de alto nivel relacionadas con la guerra en Ucrania celebradas en diciembre de 2025 y enero de 2026. El trasfondo político es evidente: los populares buscan cuestionar el peso internacional del Gobierno y sugerir que España podría estar quedando fuera de los foros donde se toman decisiones relevantes para la seguridad europea.
SpainSat NG II: un satélite inutilizado antes de entrar en servicio
Otro de los puntos que se abordarán es el futuro del satélite de comunicaciones militares SpainSat NG II, que quedó dañado de forma irreversible tras el impacto de una partícula espacial. Defensa y Hisdesat —la rama militar de Hispasat controlada por Indra— ya han puesto en marcha el proceso para construir un satélite idéntico al que resultó afectado, lanzado en octubre de 2025.
Según las partes implicadas, las comunicaciones satelitales de las Fuerzas Armadas están garantizadas porque el SpainSat NG II aún no había entrado en actividad. Aun así, el episodio ha reactivado el debate sobre la resiliencia de los sistemas estratégicos y la necesidad de redundancia tecnológica.
Pegasus
La comparecencia también tocará una cuestión que mezcla Inteligencia y política interna: el respaldo ofrecido por el Gobierno a la exdirectora del CNI, Paz Esteban, imputada por el presunto espionaje con el software Pegasus a personas del entorno independentista catalán.
El PP quiere saber si el apoyo institucional que recibió fue proporcional a su cargo o si estuvo condicionado por la necesidad del Ejecutivo de mantener equilibrios políticos con formaciones independentistas.
El hundimiento del carguero ruso ‘Ursa Major’
Por último, los populares preguntarán por la información disponible sobre el hundimiento del carguero ‘Ursa Major’, de bandera rusa y perteneciente a la naviera Oboronlogistika, ocurrido la noche del 23 de diciembre de 2025 a 60 millas náuticas de Cartagena.
La pregunta no es casual: el caso reúne ingredientes de interés estratégico —un buque ruso, aguas próximas a territorio español y un contexto internacional marcado por operaciones híbridas—, lo que lo convierte en un asunto especialmente delicado para la seguridad nacional.
Una comparecencia con trasfondo de crisis estratégica
La sesión en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional no se limitará a un debate técnico: se perfila como un choque político de alto nivel en el que el PP intentará presentar al Gobierno como vulnerable frente a injerencias extranjeras, debilitado por decisiones de política exterior y con problemas en capacidades estratégicas.
Para Moncloa, el reto será doble: ofrecer garantías a la opinión pública y, al mismo tiempo, evitar que el debate dañe la confianza de aliados y socios internacionales en un momento de tensión global creciente