Felipe González agita el 23-F, exige abrir todos los secretos y blinda a Juan Carlos I: “Fue decisivo”
El expresidente del gobierno reclama una ley para desclasificar “todo” y desmonta las dudas sobre el papel del Rey emérito en la noche del golpe. El expresidente reivindica la Corona como pilar constitucional en un acto en el Senado, el mismo día en que Moncloa libera documentos del 23-F.

El expresidente del Gobierno Felipe González, durante la presentación del libro ‘El Rey’ de Manuel García-Pelayo, en el Senado,
Felipe González volvió a colocarse en el centro del debate institucional con un mensaje de fondo y otro de forma: más transparencia sobre el pasado reciente de España y una defensa cerrada de la figura de Juan Carlos I en el 23-F. El expresidente del Gobierno reclamó este martes una ley que garantice la desclasificación de “todos” los secretos oficiales y sostuvo que la actuación del entonces jefe del Estado durante el intento de golpe fue “no solo ejemplar, sino decisiva”.
La intervención tuvo lugar en el Senado, durante la presentación de la segunda edición de El Rey, obra del jurista Manuel García-Pelayo. Allí, González denunció lo que considera una “anomalía” española en materia de archivos y secretos oficiales: según dijo, hay investigadores que encuentran más información sobre episodios clave de la historia reciente en Londres, París o Alemania que en España.
“Yo quiero que se desclasifique todo de verdad, pero que haya una ley que lo garantice todo”, defendió el exlíder socialista, que pidió además límites claros y comparables a los de otras democracias consolidadas.
Felipe González sale en defensa de Juan Carlos I
La parte más contundente de su intervención llegó al abordar el papel del Rey emérito en la noche del 23 de febrero de 1981, todavía objeto de polémica en algunos sectores por el tiempo que tardó en comparecer públicamente. González rechazó de plano cualquier sospecha sobre una posible ambigüedad del monarca.
“¿Había alguna tentación de otra naturaleza? No. Pudo haber trampas y engaños, pero no tentación de otra naturaleza no”, zanjó. Y remató con una frase sin matices: la actuación de Juan Carlos I fue “absolutamente determinante” para restablecer el régimen constitucional.
Según explicó, el entonces Rey necesitó ese margen de tiempo para conocer la posición de las distintas guarniciones militares antes de dirigirse a la nación. A su juicio, ese proceso fue clave para frenar el golpe con garantías. “En ningún momento España se quedó sin las libertades garantizadas en la Constitución”, aseguró.
La Corona, “la institución más refrendada”
González también aprovechó para reivindicar la legitimidad de la Corona en el marco constitucional nacido de la Transición. En su intervención, subrayó que se trata de la institución “más refrendada por la inmensa mayoría de los españoles” tras el proceso constituyente, y recordó que Juan Carlos I ya había cedido poderes incluso antes de la aprobación formal de la Carta Magna.
No obstante, el expresidente no se limitó a mirar al pasado. Mostró su inquietud por el clima político global y advirtió de un “retroceso de los valores de la democracia en todo el mundo”. “Los que creemos en la democracia tenemos el sentimiento de irnos quedando en minoría”, lamentó, aunque añadió que esa posición puede servir de “plataforma para luchar y recuperar” el terreno perdido.
En clave nacional, dejó otra frase con carga política: “En España no faltan libertades, pero sobran insultos y arbitrariedades”, en una llamada directa a rebajar el tono y preservar la convivencia institucional.
Rollán eleva el tono en el Senado
El presidente del Senado, Pedro Rollán, también intervino en el acto y reforzó el mensaje de respaldo a la Corona. Definió al Rey como una figura “neutral pero nunca neutralizado” y reivindicó su papel como garantía de estabilidad democrática.
Rollán fue especialmente expresivo al referirse al 23-F. Frente al “secuestro de la soberanía” que supuso el golpe, sostuvo que Juan Carlos I “no solo hizo guardar la Constitución, sino que fue la Constitución misma cuando las demás instituciones habían sido silenciadas por la fuerza”.
El dirigente del PP aprovechó además para cargar contra el contexto político actual, marcado —a su juicio— por el “acoso del populismo y la polarización” sobre los demócratas liberales. “Nadie puede garantizarnos que los desafíos de ayer no regresen mañana con nuevos disfraces”, advirtió.