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Alarma en el estrecho de Ormuz: ataques a buques y caída del tráfico marítimo amenazan el comercio mundial

La escalada entre Estados Unidos, Israel e Irán provoca ataques a buques, reduce drásticamente el tráfico marítimo y dispara el precio del petróleo

Estrecho de Ormuz

Estrecho de Ormuz

Patricia Rodríguez Corchado

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La tensión militar en el estrecho de Ormuz ha alcanzado uno de sus momentos más críticos tras una serie de incidentes que han reducido drásticamente el tráfico marítimo y han generado alarma en los mercados internacionales. Naciones Unidas ha advertido de que la creciente inseguridad en esta estratégica vía marítima “trasciende a la región” y podría afectar al comercio global, al transporte marítimo y a las cadenas de suministro internacionales.

La escalada se produce después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara un ataque contra buques iraníes utilizados presuntamente para minar la zona. El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) aseguró haber destruido “múltiples buques de guerra iraníes”, entre ellos 16 embarcaciones minadoras, en una operación destinada según Washington a proteger la libertad de navegación en el golfo Pérsico.

En paralelo, el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) notificó un incidente cerca del estrecho, a unas 25 millas náuticas al noroeste de Ras al Jaima, en Emiratos Árabes Unidos. El capitán de un buque portacontenedores informó de que la embarcación había sufrido daños tras ser alcanzada por un proyectil de origen desconocido, un episodio que ha aumentado la preocupación por la seguridad de las rutas comerciales.

La Organización de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) subrayó en un informe que la actual escalada militar ha interrumpido los flujos marítimos en este paso estratégico. Según sus datos, entre el 1 y el 27 de febrero el estrecho registró una media de 129 viajes diarios, alcanzando un máximo de 141 trayectos el día 27. Sin embargo, tras el inicio de la ofensiva estadounidense e israelí contra Irán el 28 de febrero, el número de viajes cayó a 81 y descendió posteriormente hasta 20 y 10 en los dos días siguientes, sin recuperar desde entonces cifras de doble dígito.

Este descenso del tráfico marítimo se ha reflejado también en los mercados energéticos. El crudo Brent, referencia en Europa, ronda actualmente los 88 dólares por barril, aunque en los últimos días llegó a superar los 115 dólares. La ONU advierte de que el encarecimiento de la energía, los fertilizantes y el transporte podría trasladarse rápidamente a los precios de los alimentos y agravar el coste de la vida, especialmente en los países más vulnerables.

Además, el organismo recuerda que crisis recientes, como la pandemia de COVID-19 o el inicio de la guerra en Ucrania, demostraron cómo las interrupciones en la energía, el transporte y los insumos agrícolas pueden propagarse rápidamente a través de mercados globales interconectados.

El estrecho que conecta el petróleo del mundo

El estrecho de Ormuz es uno de los pasos marítimos más estratégicos del planeta. Situado entre Irán y Omán, conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el océano Índico. Por este corredor, de apenas unos 40 kilómetros en su punto más estrecho, circula aproximadamente una cuarta parte del comercio marítimo mundial de petróleo, además de importantes volúmenes de gas natural licuado y fertilizantes.

Países productores como Arabia Saudí, Irak, Kuwait, Qatar o Emiratos Árabes Unidos dependen de esta ruta para exportar sus recursos energéticos hacia Asia, Europa y otros mercados internacionales. Por ello, cualquier interrupción o amenaza en el estrecho tiene repercusiones inmediatas en los precios de la energía y en el comercio global.

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