Norma municipal
PP y Vox unidos en Córdoba: el pleno aprueba vetar el burka y el niqab en edificios públicos
El pleno respalda una medida que busca impedir el acceso a dependencias municipales cuando el rostro esté cubierto y no se pueda identificar a la persona.
Mujeres con burka y niqab.
El Ayuntamiento de Córdoba ha aprobado una iniciativa que busca regular el acceso a los edificios municipales cuando una persona tenga el rostro cubierto de forma que impida su identificación. La propuesta salió adelante durante el pleno con el respaldo de los concejales del Partido Popular y Vox.
La medida plantea que no se permita entrar ni permanecer en dependencias del Ayuntamiento cuando se utilicen prendas, accesorios u otros elementos que oculten total o parcialmente la cara. En el texto se mencionan como ejemplos el burka, el niqab u otras vestimentas que dificulten reconocer a la persona.
Durante el debate en el pleno, el delegado de Seguridad del Ayuntamiento, Jesús Coca, defendió que la iniciativa responde a criterios de control y seguridad en espacios públicos municipales. Según explicó, el objetivo es garantizar que quienes accedan a estos edificios puedan ser identificados con normalidad.
La seguridad como argumento
El responsable municipal insistió en que la medida no se plantea como una cuestión religiosa, sino como una norma general para evitar que alguien entre en instalaciones públicas con el rostro oculto. En ese sentido, señaló que la restricción se aplicaría igualmente a cualquier elemento que cubra la cara, como podría ser un casco de motocicleta.
La iniciativa fue impulsada inicialmente por Vox y posteriormente modificada antes de su aprobación en el pleno. Tanto esta formación como el PP defendieron que la propuesta pretende establecer reglas claras que permitan reforzar la seguridad en los edificios municipales.
La portavoz de Vox en el Ayuntamiento, Paula Badanelli, justificó la medida mencionando situaciones en las que la identificación de una persona puede resultar imposible. Como ejemplo, aludió a un episodio reciente en una entidad bancaria en el que, según explicó, una mujer con el rostro completamente cubierto no pudo acceder porque las cámaras de seguridad debían registrar su cara.
Con el respaldo del pleno, el Ayuntamiento insta ahora al gobierno municipal a estudiar cómo aplicar esta regulación en los edificios públicos de la ciudad. La iniciativa abre un nuevo debate político sobre las medidas de control en espacios públicos y su relación con determinadas vestimentas.