GUERRA DE IRÁN
Donald Trump abre la puerta a retirar las bases de EEUU en España en plena guerra con Irán y pone en alerta a la OTAN
El presidente estadounidense considera “legítimo” replantear la presencia militar en países como España y Alemania en un momento de máxima tensión en Oriente Próximo. Sus declaraciones, en plena escalada bélica con Irán, sacuden el tablero internacional y generan incertidumbre sobre el papel estratégico de España

March 19, 2026, Washington, District Of Columbia, USA: United States President Donald J Trump as he meets Prime Minster Takeuchi Sanae of Japan in the Oval Office of the White House in Washington, DC, USA 19/3/2026
La guerra en Oriente Próximo ha dado un giro de enorme calado político y estratégico tras las últimas declaraciones de Donald Trump. En plena escalada del conflicto con Irán y en un contexto de creciente tensión internacional, el mandatario ha considerado “legítimo” retirar las bases militares estadounidenses de países como España y Alemania, abriendo un escenario inédito para la seguridad europea.
Las palabras de Trump llegan en respuesta a la propuesta del senador Lindsey Graham y suponen un cuestionamiento directo del papel actual de la OTAN. El presidente estadounidense no solo respalda el planteamiento, sino que lo enmarca en una creciente desafección dentro del propio sistema político de Estados Unidos hacia la Alianza Atlántica.
“Creo que hace bien en plantearlo”, ha señalado Trump, insistiendo en que varios senadores que tradicionalmente han defendido la OTAN han dejado de hacerlo porque, a su juicio, la organización “no hace nada”. Un mensaje que resuena con fuerza en pleno conflicto en Irán, donde la seguridad del estrecho de Ormuz, clave para el suministro energético mundial, vuelve a situarse en el centro del tablero geopolítico.
El aviso no es menor. España alberga infraestructuras estratégicas fundamentales para la presencia militar estadounidense en Europa y el Mediterráneo. Un repliegue de estas bases supondría un cambio drástico en el equilibrio de seguridad, además de un golpe directo al papel de España dentro de la arquitectura defensiva occidental.
En un momento en el que el tráfico de petróleo a través del estrecho de Ormuz cobra especial relevancia, como ha subrayado el propio Trump, la posible retirada de bases podría alterar la capacidad de respuesta militar en una de las zonas más sensibles del planeta.
El impacto para España sería múltiple. Más allá de la dimensión militar, la presencia de bases estadounidenses tiene implicaciones económicas, estratégicas y diplomáticas. Su eventual retirada abriría interrogantes sobre la posición internacional del país, su capacidad de influencia y su papel dentro de la OTAN en un momento de creciente incertidumbre global.
Las declaraciones llegan además en un contexto en el que la Alianza Atlántica vuelve a estar bajo presión, con críticas internas en Estados Unidos sobre su utilidad y su funcionamiento. El cuestionamiento directo por parte del presidente estadounidense añade un nuevo elemento de inestabilidad a una organización clave en la defensa europea.