Sigue el lío con Mbaye, de Podemos, tras su detención por una pelea con la Policía que acabó con 5 agentes heridos y 7 detenidos
La detención del exdiputado (a esta hora ya ha sido liberado) en Madrid tras un enfrentamiento con la Policía ha abierto un choque político y social con versiones de los implicados completamente opuestas: mientras los agentes sostienen que trató de impedir una actuación policial, el activista denuncia racismo y persecución.

Serigne Mbayé durante un acto de Podemos.
En la tarde de este jueves una actuación policial en el barrio madrileño de Villaverde que normalmente podría ser rutinaria o habitual ha acabado trascendiendo hasta el ámbito político. El exdiputado autonómico de Podemos Serigne Mbaye fue detenido por la Policía Nacional y puesto en libertad horas después tras un incidente que ahora enfrenta dos relatos muy distintos.
Según la versión policial, todo comenzó cuando dos agentes de paisano detectaron a dos jóvenes de color que supuestamente trataban de robar un vehículo. Al intentar identificarlos, uno de ellos huyó y se refugió en un local cercano. Allí, siempre según fuentes policiales, varias personas (entre ellas Mbaye) se enfrentaron a los agentes para impedir la detención. El altercado se saldó con siete detenidos y cinco policías heridos leves. Desde este prisma, la actuación se enmarca en una intervención ordinaria ante un presunto delito y en la reacción frente a quienes trataron de obstaculizarla.
En este contexto, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín Aguirre, ha defendido públicamente el marco de actuación policial. “Colaborar con la policía es un deber ciudadano y la acción policial siempre ha de ser garantista y proporcionada”, señaló, subrayando la importancia de cumplir la ley en el Estado de Derecho.
Frente a este relato, Mbaye ofreció una versión radicalmente distinta tras quedar en libertad. En un vídeo difundido en redes sociales, denunció haber sido víctima de “persecución y violencia policial” y enmarcó su detención en un supuesto caso de racismo. “Esto es racismo puro y duro, esto es una persecución contra las personas racializadas”, afirmó el exdiputado, que prometió seguir movilizándose: “Vamos a seguir luchando, ningún ser humano es ilegal”.
El altercado salta a la política madrileña
La reacción política no se ha hecho esperar, con la izquierda saliendo rápidamente a apoyar a Mbaye y calificar el suceso de "puro racismo". Desde Podemos, su secretaria general, Ione Belarra, celebró su puesta en libertad con un mensaje de respaldo: “Si Serigne no se rinde, nosotras tampoco. ¡Basta ya de violencia policial!”. La formación morada había denunciado previamente la actuación como una “redada racista” en las inmediaciones del domicilio de Mbaye, una acusación que no tiene nada que ver con la versión policial.

Ione Belarra y Serigne Mbayé durante un acto de Podemos.
En la misma línea, la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, ha calificado la detención de “arbitraria, violenta y racista” exigiendo disculpas públicas incluso al ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska: “Las paradas y detenciones racistas no tienen ningún tipo de justificación. Nunca y en ningún caso”. Más cauta se mostró la portavoz del PSOE, Mar Espinar, quien recordó que se ha abierto una investigación para esclarecer lo ocurrido y confió en que se aclaren los hechos “lo más rápido posible”.
Por otro lado, el portavoz del PP, Carlos Díaz-Pache, puso el foco en la gravedad de las acusaciones contra la Policía y defendió la actuación de los agentes. “Nadie está exento de cumplir la ley y de obedecer a los agentes de la autoridad”, subrayó, recordando además que hubo policías heridos. Por su parte, la portavoz de Vox, Isabel Pérez Moñino, fue más allá y vinculó lo sucedido con la actitud política de Podemos, asegurando que no le “extraña” este tipo de enfrentamientos.
Ahora, la detención del activista nacido en Senegal con una larga trayectoria en el activismo (desde el Sindicato de Manteros hasta su paso por la Asamblea de Madrid) vuelve a situarle en el centro de la actualidad con otra polémica. Mientras tanto la investigación sigue en marcha para dilucidar cual de las dos versiones se acerca más a lo sucedido.
Vecinos de Mbaye le defienden
Residentes del entorno de Mbaye sostienen que el exdiputado fue interceptado justo cuando accedía a su vivienda, momento en el que, según su versión, agentes de paisano le requirieron la documentación sin una causa aparente. De acuerdo con un comunicado difundido por la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid, Mbaye se negó a identificarse al considerar injustificada la petición, lo que habría provocado una rápida escalada de la situación. Los vecinos describen una actuación policial “desproporcionada”, asegurando que fue reducido en el suelo con contundencia.
Además, denuncian lo que califican como un patrón de “acoso policial cotidiano” hacia personas racializadas en el barrio. En este sentido, subrayan que, según su experiencia, ningún vecino blanco del edificio ha sido sometido a identificaciones similares en la vía pública o en la entrada de su domicilio. Frente a estas acusaciones, tanto la Policía Nacional como la Delegación del Gobierno mantienen que la intervención se desarrolló dentro de los parámetros de proporcionalidad exigidos.