equipo sanchista

Moncloa activa la maquinaria del fango contra Felipe González: campaña en medios sanchistas presentándole hasta como "activo del PP"

El temor a un descalabro electoral de María Jesús Montero en Andalucía activa una ofensiva mediática del PSOE contra el expresidente, convertido en “sospechoso” de haberse acercado al PP al alejarse de la doctrina de Pedro Sánchez

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno junto al expresidente del Gobierno Felipe GonzálezEuropa Press

Publicado por
Mariola López

Creado:

Actualizado:

El simple hecho de que Juanma Moreno y Felipe González compartieran escenario en un acto cultural en Sevilla ha bastado para desatar una ofensiva mediática difícil de entender sin el contexto electoral andaluz. La fotografía del presidente de la Junta junto al histórico líder socialista ha encendido todas las alarmas en el entorno del sanchismo justo cuando las encuestas dibujan un panorama complicado para la candidata socialista a la Junta, María Jesús Montero.

El encuentro, celebrado con motivo del centenario del nacimiento de Cayetana Fitz-James Stuart, tuvo un tono institucional y giró en torno al sentido de Estado, el valor del bipartidismo y los riesgos del auge de los populismos. Sin embargo, la imagen de González dialogando con Moreno ha sido interpretada por sectores próximos al Gobierno como un gesto políticamente incómodo en plena precampaña andaluza.

La reacción ha sido inmediata. Desde tribunas mediáticas alineadas con el sanchismo se ha pasado en pocos días de reivindicar el legado del expresidente socialista a cuestionar su lealtad al partido. Un ex presidente de la Junta de Andalucía, el histórico dirigente socialista Rafael Escuredo llegó a calificarlo como “un socio listo al servicio del PP”, mientras distintos analistas han sugerido que González debería replantearse su papel dentro del PSOE si mantiene posiciones críticas con la dirección actual. Es decir: con el dogma Sánchez.

La ofensiva ha ido más allá del terreno político. Algunos artículos han recuperado la actividad empresarial del expresidente o su vinculación con el empresario Vicente Boluda Fos para intentar dibujar un perfil cada vez más alejado de la ortodoxia socialista. Incluso se han puesto en cuestión decisiones empresariales adoptadas hace más de dos décadas, en un intento evidente de erosionar su credibilidad pública.

El periodista David Alandete ha reaccionado con dureza ante esta campaña de descrédito, denunciando en redes sociales la “degradación del periodismo” al recurrir a informaciones sin relevancia judicial con el objetivo de desprestigiar a González por sus discrepancias con el actual liderazgo socialista. "Toda la ponzoña está concentrada en esta sumisión miserable", reseño.

Dentro del propio PSOE andaluz también se percibe incomodidad ante la polémica. Susana Díaz ha recordado que González forma parte de la historia del partido y ha criticado lo que considera un “manoseo indecente” de su figura en clave electoral.

El trasfondo de esta reacción parece evidente: el temor a un resultado adverso en Andalucía ha elevado la tensión interna en el PSOE. Las encuestas conocidas hasta ahora sitúan al Partido Popular en una posición favorable para consolidar su mayoría absoluta en la comunidad, mientras el equipo de Montero insiste en restar importancia a los sondeos y defiende que la campaña será “muy disputada”.

Desde el Partido Popular, dirigentes como Alberto Núñez Feijóo, Miguel Tellado o Ester Muñoz han sostenido en las últimas semanas que el sanchismo ha terminado fagocitando al PSOE histórico, alejándolo de la tradición socialdemócrata que representaron dirigentes como González.

En ese contexto, la coincidencia institucional entre Moreno y el expresidente socialista adquiere un simbolismo que va más allá del contenido del acto. La simple imagen de ambos compartiendo diagnóstico sobre la necesidad de recuperar consensos ha bastado para que el antiguo líder socialista pase a ser presentado como una figura incómoda dentro de su propio espacio político.

Paradójicamente, el mismo Felipe González que durante décadas fue considerado uno de los referentes del socialismo europeo es ahora objeto de críticas por expresar posiciones que se apartan de la estrategia política actual del PSOE.

Cargando contenidos...

Cuando las encuestas aprietan y el clima electoral se complica, cualquier gesto adquiere un significado inesperado. Y la fotografía de Sevilla ha terminado revelando algo más que una coincidencia institucional: el nerviosismo de un PSOE que observa con preocupación el horizonte electoral andaluz y que no parece dispuesto a tolerar demasiadas voces discordantes dentro de su propio pasado. Ni siquiera la de la figura histórica más descollante del socialismo desde 1978.