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Barcelona se puede quedar sin pantallas para ver a España en el Mundial: la petición de ERC tras los cánticos de Cornellá
Los independentistas solicitan al Ayuntamiento de Barcelona que no instale pantallas gigantes para seguir los partidos de la selección española en el Mundial alegando riesgos de seguridad y posibles incidentes racistas tras lo ocurrido en el partido contra Egipto.

Pantalla gigante en Madrid durante el partido de semifinales de la Eurocopa entre España y Francia de 2024.
Un debate recurrente en Barcelona cada vez que se acerca una gran competición de fútbol vuelve a escena tras los cánticos racistas escuchados en el partido entre España y Egipto en Cornellà El Prat. Los vergonzosos cánticos de "musulmán el que no bote" han pasado -como era de esperar por otro lado- al ámbito político. Todos los partidos menos Vox han condenado lo sucedido. Eso sí, con la izquierda intentando sacar rédito político. Que los cánticos son bochornosos y denunciables es tan realidad como el uso político de los mismos. Entre ellos, los independentistas catalanes, que han aprovechado la polémica para volver a su cruzada contra la selección.
El grupo municipal de Esquerra Republicana ha pedido formalmente al Gobierno de la ciudad que no instale pantallas gigantes para seguir los partidos de España en la próxima y cercana cita mundialista de este verano, apelando a motivos de seguridad y a la posibilidad de que se repitan incidentes racistas. ERC considera que episodios como lo ocurrido en el estadio del Espanyol podrían trasladarse al espacio público si se habilitan zonas con grandes concentraciones de aficionados.

Cientos de aficionados a su llegada para ver la retransmisión de la final del Mundial Femenino de Fútbol, en el CEM Olímpics Vall d'Hebron.
Según los republicanos, existe un “riesgo probable” de incidentes vinculados a las aglomeraciones que suelen generarse en torno a este tipo de pantallas, lo que, a su juicio, podría perjudicar la imagen internacional de Barcelona. En esa línea, la presidenta del grupo municipal, Elisenda Alemany, ha defendido que la ciudad no puede permitirse proyectar escenas como las vividas recientemente.
No es la primera vez que la capital catalana opta por esta vía. En los últimos cuatro Mundiales, Barcelona ya renunció a instalar pantallas gigantes por motivos de seguridad, una línea que ERC ahora quiere consolidar de forma explícita en el contexto actual.
Por su parte, el alcalde socialista Jaume Collboni ha condenado con dureza los cánticos producidos en el encuentro, calificándolos de “bochorno colectivo intolerable” y subrayando que son contrarios a los valores que representa la selección española.

Decenas de personas ven en una pantalla gigante la final de la Champions League femenina entre el FC Barcelona y el Arsenal en Barcelona.
Mientras tanto, los Mossos d’Esquadra han abierto una investigación en coordinación con la Fiscalía de Odio y Discriminación para determinar si los hechos pueden constituir un delito y para identificar a los responsables de los cánticos. Ahora la propuesta de ERC añade un nuevo elemento al ya de por si clima de tensión que se vive no solo en Barcelona, sino en Cataluña y España con la inmigración.