portazo del pp a sumar
El PP da un portazo a Sumar por el decreto de vivienda: “La incompetencia del Gobierno no la pueden pagar los ciudadanos”
Los de Feijóo rechazan reunirse con el grupo de Yolanda Díaz para negociar la convalidación del real decreto y cargan contra un Ejecutivo que, tras ocho años en Moncloa, “es el problema y no la solución”

La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, durante una rueda de prensa, en el Congreso de los Diputados.
El Grupo Parlamentario Popular ha dicho basta. El intento de Sumar de abrir una vía de diálogo con el PP para abordar la convalidación del Real Decreto-ley en materia de vivienda se ha estrellado contra un muro. Los populares, según fuentes del GPP, han trasladado a la formación de Yolanda Díaz que no acudirán a la reunión solicitada porque su posición ya es pública, conocida y rotunda: los ciudadanos no tienen por qué pagar la incompetencia del Gobierno en vivienda.
Sumar llama y el PP ni se sienta
En las últimas horas, desde el Grupo Parlamentario de Sumar se pusieron en contacto con la portavoz del GPP, Ester Muñoz, para solicitar una reunión con el objetivo de “abordar la convalidación del Real Decreto-ley en materia de vivienda”.
La respuesta del PP ha sido un no sin rodeos. En Génova y en el grupo parlamentario consideran que no hay nada que negociar sobre un texto que, a su juicio, vuelve a cargar sobre la sociedad los efectos de una política fallida del Ejecutivo.
Los populares recalcan que su rechazo al decreto ya había sido anunciado públicamente y que, por tanto, no existe margen para el teatrillo parlamentario de última hora.
“El escudo social lo tiene que pagar el Gobierno”
Ese es el núcleo del mensaje que el PP ha hecho llegar a Sumar. Según las fuentes consultadas, el llamado “escudo social” lo tiene que pagar el Gobierno, no los ciudadanos.
En el Partido Popular sostienen que el Ejecutivo pretende ahora disfrazar de protección social lo que en realidad es un nuevo parche para tapar su mala gestión. Y no están dispuestos a colaborar en esa operación.
La formación de Alberto Núñez Feijóo insiste en que la gente no tiene que asumir el coste político, económico y social de la torpeza del Gobierno en uno de los asuntos más delicados de la legislatura.
Ocho años en Moncloa y la vivienda, peor
En el PP no se quedan solo en el rechazo al decreto. Van más allá y cargan directamente contra el balance del Ejecutivo en materia de vivienda.
Las fuentes populares son demoledoras: si la política del Gobierno en vivienda “es un desastre, que la cambien”, pero que no pretendan que sean los ciudadanos quienes ayuden a tapar ese fracaso.
El diagnóstico en el principal partido de la oposición es claro: la crisis de la vivienda no es coyuntural, sino estructural, y precisamente por eso consideran que este real decreto nace cojo, sin medidas eficaces y sin capacidad real para aliviar el problema.
Más mercado, más casas y seguridad jurídica
Frente a la receta intervencionista del Gobierno, el PP defiende un enfoque completamente distinto. Para los populares, la salida a la crisis de la vivienda no pasa por meter aún más mano al mercado, sino por construir más viviendas y ofrecer seguridad jurídica a propietarios e inquilinos.
Creen que el intervencionismo impulsado por el Ejecutivo no ha hecho más que ahuyentar oferta, generar inseguridad y empeorar un mercado ya tensionado.
Por eso subrayan que este decreto no ofrece soluciones realistas, sino una nueva vuelta de tuerca ideológica a una política que, en su opinión, ha fracasado de manera estrepitosa.
El PP presume de mayoría para varias de sus medidas
Los populares recuerdan además que muchas de sus propuestas en vivienda cuentan con apoyo constatado de la mayoría parlamentaria, una circunstancia que, a su entender, deja aún más en evidencia al Gobierno.
Tras ocho años en La Moncloa, dicen en el PP, el balance ya no admite excusas. A su juicio, el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha tenido tiempo de sobra para demostrar su capacidad y lo único que ha acreditado es que forma parte del problema.
Portazo político con mensaje a Sánchez y Díaz
La negativa a reunirse con Sumar no es solo un gesto parlamentario. Es también un mensaje político de fondo. El PP quiere marcar distancias con un decreto que considera improvisado, ineficaz y profundamente equivocado.
Y lo hace con una idea fuerza que resume su posición: la incompetencia del Gobierno en vivienda no la pueden seguir pagando los españoles.