tensión en ripoll
Orriols se burla del PSC tras la purga en Ripoll: tacha de “dantesco” el cese de los dos ediles
Illa fulmina a los concejales que facilitaron con su abstención los presupuestos de Aliança Catalana y la alcaldesa aprovecha el caos socialista para devolver el golpe.

Silvia Orriols y Salvador Illa
El PSC ha intentado sofocar a toda prisa el incendio de Ripoll, pero ha acabado dándole más munición política a Sílvia Orriols. La alcaldesa y líder de Aliança Catalana ha calificado de “dantesco” el cese de los dos concejales socialistas que, con su abstención, permitieron sacar adelante los presupuestos municipales.
La dirección de Salvador Illa ha apartado a Enric Pérez y Anna Belén Avilés después de que ambos pusieran su cargo a disposición del partido tras el escándalo del último pleno. El PSC quiso así marcar distancias con cualquier gesto que pudiera interpretarse como colaboración con la formación de Orriols. Pero la operación se le ha girado en contra.
La alcaldesa de Ripoll ha cargado directamente contra “la cúpula del PSC encabezada por el señor Salvador Illa”, a la que responsabiliza de forzar la caída de los dos ediles. Orriols sostiene que no hubo apoyo a sus cuentas, sino una abstención que considera un “ejercicio de responsabilidad”.
Con ese argumento, la dirigente de Aliança Catalana elevó el tono contra los socialistas: “Si alguien es intolerante sois vosotros”, lanzó en redes, aprovechando la crisis interna del PSC para presentar a sus rivales como un partido dividido y entregado a la purga.
Y es que los dos concejales cesados no se han ido precisamente en silencio. Pérez y Avilés denunciaron que conocieron la decisión por la prensa, negaron que hubiera una reunión con la dirección y acusaron al PSC de actuar de forma “unilateral”. Además, advirtieron de que nadie de la lista local ha mostrado por ahora disposición a asumir las vacantes.
Ahí Orriols vio otro filón. La alcaldesa aprovechó ese detalle para burlarse del desconcierto socialista y hasta deslizar su deseo de que el PSC tenga problemas para “confeccionar una nueva lista municipal”.
La crisis estalló el pasado jueves, cuando la abstención de ambos concejales permitió aprobar los presupuestos con los seis votos de Aliança Catalana y el apoyo de Som-hi Ripoll, frente al rechazo de Junts, ERC y la CUP. Es decir, sin votar a favor, los ediles del PSC acabaron siendo decisivos para dar oxígeno político a Orriols.
El resultado es demoledor para los socialistas: quisieron levantar un cordón frente a Orriols y han terminado dándole una doble victoria, primero con los presupuestos y después con el espectáculo de una crisis interna que la alcaldesa ya explota sin piedad.