Sánchez se rodea de 609 asesores en Moncloa mientras sigue exprimiendo al contribuyente
El gasto en personal de confianza del presidente roza los 71 millones anuales y casi se ha duplicado desde 2018 pese al parón legislativo, reforzando el núcleo político del Ejecutivo en máximos históricos de presión fiscal sobre ciudadanos y empresas

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez mantiene un total de 609 asesores y efectivos de confianza en el complejo de Palacio de la Moncloa, una cifra que marca máximos en el núcleo político del Ejecutivo en un contexto de escasa actividad legislativa y con la legislatura prácticamente encallada a un año de las elecciones generales.
El dato, procedente de la relación de puestos de trabajo de la Administración General del Estado, confirma que el aparato de confianza del presidente no solo no se reduce, sino que continúa creciendo. En conjunto, el Gobierno mantiene 1.264 asesores, con una fuerte concentración en los niveles más altos de la Administración.
Todo ello en un momento de parálisis parlamentaria y dificultades para sacar adelante iniciativas legislativas de calado, lo que contrasta con el mantenimiento de un amplio equipo de confianza política regado con dinero público. "No es magia, son tus impuestos", proclamaba recientemente una campaña institucional del Ministerio de Hacienda para explicar el origen de los recursos públicos. Estos asesores tampoco son magia, sino los impuestos del contribuyente.
Sueldos disparados un 76,5%
El coste asociado a esta estructura también ha aumentado de forma notable desde la llegada de Sánchez al poder. Según datos de la Intervención General de la Administración del Estado, la dotación inicial destinada a personal eventual ha pasado de 40,4 millones de euros en 2018 a 71,2 millones en 2025, lo que supone un incremento del 76,5%.
Si se analiza la ejecución presupuestaria, el crecimiento es aún mayor: el gasto reconocido alcanza ya los 70,2 millones frente a los cerca de 37 millones registrados en el mismo periodo de 2018, prácticamente el doble en apenas siete años.
El personal eventual se caracteriza por ser de libre designación, vinculado directamente a la confianza política del cargo que lo nombra y sin acceso mediante oposición pública. Se trata, por tanto, de una estructura clave para la estrategia y el funcionamiento político del Ejecutivo. Y de un coladero de amigos y enchufados.
La evolución de estas cifras vuelve a situar el foco en el tamaño del aparato de asesores del Gobierno y en el coste que asumen los contribuyentes, en un momento donde la presión fiscal sobre familias y empresas alcanza máximos históricos.
Una polémica que recuerda también otra frase pronunciada en su día por la ex vicepresidenta socialista Carmen Calvo: “el dinero público no es de nadie”. Una afirmación que, a la vista de la evolución del gasto en personal de confianza, vuelve a cobrar actualidad en el debate político.