El 'numerito' del Sindicato de Inquilinas en el Congreso acaba en ridículo y desalojo exprés
Dos activistas del Sindicato de Inquilinas interrumpieron el Pleno del Congreso con gritos y lanzamiento de octavillas para exigir bajar los alquileres, pero la protesta dejó más sensación de improvisación y fiasco que de presión política.

Una militante del sindicato de inquilinas protesta en el marco de un debate sobre vivienda, durante una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados.
Un puñado de folletos lanzadas al aire, varios gritos desde la tribuna de invitados y un desalojo rápido. La protesta protagonizada este martes por dos activistas del Sindicato de Inquilinas en el Congreso terminó convertida en una escena tan breve como deslucida.
El incidente se produjo al inicio de la sesión plenaria, cuando se debatía una proposición de ley del PP sobre vivienda y la diputada María Soledad Cruz-Guzmán estaba interviniendo en la tribuna. Fue entonces cuando una de las mujeres interrumpió la sesión al grito de “pase lo que pase, hay que bajar el precio de los alquileres”, tratando de introducir su protesta en pleno debate parlamentario.
Francina Armengol advirtió de que no podían alterar el orden y ordenó desalojar a las dos activistas. Antes de abandonar la tribuna de invitados, una de ellas lanzó octavillas en apoyo al decreto ley de vivienda que se votará la próxima semana. En los pasquines podía leerse: “Diputados, el día 28 de qué lado vais a estar, de las vecinas o de los rentistas?”. Lo que pretendía ser una acción de presión sobre los diputados acabó dejando una imagen más cercana a una performance improvisada que a una protesta capaz de alterar el debate político o condicionar el Pleno más allá de la validez o no de los argumentos de las agitadoras.