Oleada de agresiones en prisiones dispara las alarmas: más de 500 ataques a funcionarios en un año
El sindicato ACAIP-UGT denuncia un deterioro “grave” de la convivencia en las cárceles españolas tras una cadena de violentos incidentes en distintos centros. Alertan de una política penitenciaria “errática”, falta de medios y el aumento de internos con patologías psiquiátricas.

prisión española
La violencia en los centros penitenciarios españoles vuelve a situarse en el foco tras una sucesión de agresiones a funcionarios en diferentes puntos del país. Los últimos incidentes, ocurridos en cárceles de Málaga, Valencia, Madrid y Cádiz, reflejan un escenario que, según denuncian los sindicatos, dista mucho de ser puntual.
En el Centro Penitenciario de Alhaurín de la Torre, un interno en régimen de aislamiento propinó un puñetazo a un funcionario en el momento en que se procedía a la apertura de su celda para el traslado al patio. En Picassent, otro trabajador resultó herido tras ser golpeado en la espalda y en la cara por un recluso con problemas psiquiátricos durante un altercado en el módulo 2.
Especialmente grave fue el episodio registrado en la prisión de Estremera (Madrid VII), donde un Jefe de Servicios tuvo que ser evacuado en ambulancia después de recibir un fuerte golpe que le hizo caer desplomado. Por su parte, en Puerto III (Cádiz), dos funcionarios fueron agredidos por un interno durante su traslado a una celda de observación, en un contexto marcado por varios días de incidentes vinculados al consumo de sustancias tóxicas impregnadas en papel.
Desde ACAIP-UGT advierten de que estos hechos “no son aislados”, sino el reflejo de un deterioro progresivo de la convivencia en las cárceles. Según datos del sindicato, en 2025 se registraron 529 agresiones a trabajadores penitenciarios, una cifra que confirma la tendencia al alza de la violencia en estos entornos.
El origen de esta situación, aseguran, radica en una política penitenciaria que califican de “errática”, centrada en indicadores estadísticos y alejada de la realidad operativa de los centros. Denuncian, además, una reducción en la aplicación efectiva de medidas regimentales, incluso en casos de internos altamente conflictivos.
A este escenario se suma el aumento de la población reclusa y la creciente complejidad de los perfiles penitenciarios, con una alta incidencia de patologías psiquiátricas. Todo ello se ve agravado por una crisis sanitaria que, según el sindicato, presenta un déficit de profesionales médicos superior al 75%, dificultando una atención adecuada y repercutiendo directamente en la seguridad.
Otro factor de preocupación es la introducción de sustancias tóxicas impregnadas en papel, de difícil detección, que no solo generan riesgos sanitarios por intoxicaciones, sino que también provocan reacciones violentas entre los internos.
Ante esta situación, ACAIP-UGT reclama una reestructuración urgente del sistema penitenciario, al considerar que no es posible afrontar los retos actuales con estructuras, medios y normativas de hace más de tres décadas.
El sindicato ha trasladado su apoyo a los trabajadores agredidos, deseándoles una pronta recuperación, y exige la adopción inmediata de medidas eficaces que garanticen la seguridad de los profesionales y el correcto funcionamiento de los centros penitenciarios.