Caso Diputación de Badajoz
Cuenta atrás para el juicio de David Sánchez con su mujer Kaori Matsumoto en Japón y Wakayama como posible residencia
En febrero la Audiencia tuvo que exigir a David Sánchez su dirección al no poder citarle, mientras su traslado se apoyaba en la reagrupación familiar concedida en 2025 con Kaori Matsumoto y su hija, situadas en Japón.

David Sánchez Pérez-Castejón Y Kaori Matsumoto
A finales de mayo de 2026, la Audiencia Provincial de Badajoz acogerá el juicio contra David Sánchez Pérez-Castejón, en una causa que ha ido escalando desde la investigación inicial hasta la apertura de juicio oral.
Las fechas ya están fijadas: del 28 de mayo al 4 de junio de 2026. Los dos primeros días estarán dedicados a las declaraciones de los acusados; después vendrán testigos, peritos y conclusiones. El procedimiento busca esclarecer si hubo irregularidades en su contratación en la Diputación de Badajoz, bajo sospecha de prevaricación y tráfico de influencias.
Pero a medida que se acerca la vista, el foco no solo está en lo que ocurrirá dentro de la sala. También en lo que ha pasado fuera de ella.
Opinión
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Febrero de 2026: cuando la Audiencia no podía citarle
En febrero de 2026, la Audiencia Provincial de Badajoz se encontró con un problema poco habitual: no podía citar correctamente al acusado. La dirección facilitada no era válida. El despacho de su abogado no servía como domicilio a efectos judiciales. Y sin una dirección efectiva, la notificación no podía practicarse.
El tribunal tuvo que dar un paso más: exigir formalmente a David Sánchez que facilitara una dirección real. La situación se resolvió poco después, pero de una forma significativa. A principios de marzo de 2026, el propio acusado acudió personalmente a la sede judicial para recoger la citación.
El problema quedó solventado, pero dejó un dato claro en el expediente: hubo un momento en el que la Audiencia no disponía de un domicilio válido para localizarle.
El giro de 2025: Japón entra en escena
En 2025, coincidiendo con el avance del procedimiento judicial, se produce un movimiento clave: David Sánchez obtiene un visado por reagrupación familiar. El motivo es claro: su pareja, Kaori Matsumoto, y la hija de ambos residen en Japón.
Ese visado le permite trasladarse o permanecer en el país asiático dentro de la legalidad, sin restricciones judiciales relevantes en ese momento. La coincidencia temporal procesamiento judicial y concesión del visado no implica irregularidad, pero sí marca un punto de inflexión en el desarrollo del caso.
Wakayama: un punto concreto en el mapa
Desde entonces, varias informaciones han situado a Kaori Matsumoto en Japón, concretamente en la región de Wakayama.
No hay confirmación oficial de domicilio exacto en sede judicial. Pero la coincidencia de distintas fuentes ha consolidado esa localización como la más probable.
Wakayama no es Tokio ni un gran centro político. Es una zona más tranquila, al sur de Osaka, con un perfil residencial y discreto.
Kaori Matsumoto, fuera del procedimiento
Aunque su nombre ha aparecido en distintas fases del caso, Kaori Matsumoto se mantiene fuera del procedimiento judicial. No está imputada ni acusada, y su papel, al menos por ahora, no forma parte del núcleo penal que se juzgará en la Audiencia Provincial de Badajoz.
Su figura ha ido ganando presencia en el relato del caso por razones que tienen más que ver con el contexto que con una implicación directa. Su relación con David Sánchez Pérez-Castejón, su ubicación fuera de España y su trayectoria profesional han hecho que su nombre aparezca de forma recurrente en informaciones y en el propio entorno de la investigación.
Kaori Matsumoto desarrolla su carrera en el ámbito internacional, vinculada a programas de cooperación y justicia, con experiencia en Asia en áreas relacionadas con la prevención del crimen y la delincuencia organizada. Este perfil profesional explica su presencia en Japón, más allá de cualquier lectura vinculada al procedimiento judicial. Su actividad se ha movido en entornos técnicos y especializados.
Aun así, su nombre ha sido mencionado en el curso de la investigación en relación con cuestiones de contexto. Algunas informaciones apuntan a su posible participación en aspectos puntuales vinculados al entorno profesional de su pareja, así como a elementos relacionados con la residencia y la logística familiar.
Las claves que llevan el caso a juicio
El proceso judicial contra David Sánchez Pérez-Castejón tiene su origen en la investigación sobre su incorporación a la Diputación de Badajoz, un procedimiento que, con el paso de los meses, fue elevando su alcance hasta desembocar en la apertura de juicio oral. Lo que en un primer momento se planteó como una revisión administrativa de su contratación acabó derivando en un análisis más profundo sobre la creación, configuración y adjudicación del puesto que ocupó.
Según las diligencias practicadas durante la fase de instrucción, el foco se ha puesto en determinar si la plaza pudo haber sido diseñada de manera específica para su perfil, así como en el grado de intervención que pudieron tener distintos responsables en el proceso. La investigación trata de esclarecer si existieron decisiones adoptadas al margen de los procedimientos habituales, lo que, de confirmarse, encajaría en delitos como la prevaricación administrativa dictar resoluciones injustas a sabiendas y el tráfico de influencias.
A lo largo de la instrucción se han recopilado documentos, informes y declaraciones que, a juicio del órgano instructor, configuran un conjunto de indicios suficiente como para que el caso no se archive en esta fase.